martes, 31 de marzo de 2020

Curva psicológica del virus

Después de varios días con un afección bronquial puedo respirar mejor, se extendió por varios días y con la ansiedad producida por los acontecimientos del Covid 19, y una mala dosis de Salbutamol, pero respirar me da la energía para escribir y hacer otras tareas, entre otras hacer ejercicio ya que he ganado varias libras por la cuarentena y a las torrejas.

Luego del estrés de los primeros días la mente se acostumbra al encierro y alestado de emergencia, pero lo más peligroso si hablamos en cuestión de psicología de masas es la normalización del estado de excepción y la sociedad policíaca, el estado de vigilancia y la intolerancia al pensamiento crítico, lo cual ya ha dado indicios serios de polarización de la crítica así como la politización de la crisis del Coronavirus.

Creo que lo más difícil en términos psicológicos es tratar de bajar tensiones y estrés en el entorno cercano, ya que las dinámicas de las relaciones a veces impiden que los miembros de las familias se abran y compartan sus emociones, o descarguen la tensión del encierro y la incertidumbre del porvenir.

Hace unos días vi una curva de aceptación de la crisis que me pareció interesante, el gobierno de El Salvador fue de los primeros países en reaccionar antes que el virus fuera reportado (hay que reconocerlo), el problema ha sido la improvisación, la ejecución y la falta de previsión como el caso de esta mañana con la entrega de los $300 dólares, y que ha desnudado la incapacidad y los peligros del centralismo del poder en el gobierno de Bukele. Quizás muchos hemos pasado por esta curva de distinta forma; la negación, que se rompe hasta que se anuncia el primer caso; el estrés, las compras de pánico y de papel higiénico; el sentimiento de vulnerabilidad, más si coincide con algún síntoma (bronquial) del virus; y nuevos hábitos, el aprendizaje a una experiencia desconocida por mi generación (como hablaba anteriormente); por último, ( esperamos que no sea muy largo el camino), el final de la curva, la revalorización de la vida, las cosas importantes y la preparación para lo que sea después, lo que sea que se venga.






jueves, 26 de marzo de 2020

Día de la Poesía

Hace unos días fue el Día Internacional de la Poesía,  y me hizo mucho bien leer unos poemas de Maneras de llover de Hugo Lindo, y si hay algo que me gusta es el manejo de los adjetivos, algo que es difícil de lograr ya que como dijo Vicente Huidobro en su Arte Poética: "Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra; El adjetivo, cuando no da vida, mata." En estos días en los que la carga académica disminuya estaré traduciendo algunos poemas  Sylvia Plath, Ted Hughes (esposo de Plath) o alguna traducción ya comenzada de T.S. Eliot. Ya tengo algunos días de no salir de la casa , no porque no quiera ni por miedo si no porque toda la tarde me la paso en mis quehaceres académicos que termino hasta pasadas las ocho de la noche. Ya necesito que me pegue el sol, ver el cielo despejado y respirar aire fresco.

Leer buena poesía me emociona, por más trivial que suene imaginar mundos paralelos con imágenes y sonidos que fluyen como un río es revitalizador. La ventana está abierta, se viene el humo cigarrillo del vecino, hasta aquí con la bitácora de la cuarentena no sin antes dejar este poema del buen Jorge Luis Borges.

Barrio recuperado


Nadie vio la hermosura de las calles
hasta que pavoroso en clamor
se derrumbó el cielo verdoso
en abatimiento de agua y de sombra.
El temporal fue unánime
y aborrecible a las miradas fue el mundo,
pero cuando un arco bendijo
con los colores del perdón la tarde,
y un olor a tierra mojada
alentó los jardines,
nos echamos a caminar por las calles
como por una recuperada heredad,
y en los cristales hubo generosidades de sol
y en las hojas lucientes
dijo su trémula inmortalidad el estío.




sábado, 21 de marzo de 2020

Cuarentena y la guerra Serbio-Bosnia

Este día tuve dolor de cabeza, lo que me impidió hacer algunas actividades por la tarde, pero no quiero dejar de escribir en este medio, menos en estos momentos de cierto tiempo libre. Me gustaría leer más pero mis actividades académicas me toman toda la tarde hasta a veces pasadas las nueve de la noche, yo sé, tengo que hacer tiempo.

La cuarentena ha sido motivo de queja por muchos de mi generación y otras más recientes, ha sido origen ansiedad para otros, sin hablar de otras patologías  psicológicas que nos deje este periodo de aislamiento social así como el constante bombardeo de información (y desinformación) que lleva a la paranoia y la histeria colectiva.  No sé si el video que presentó el presidente sea el mejor ejemplo, tomando en cuenta la fuente que es discutida por su cambio de discurso y otras inconsistencias, por otro lado hay gente que no toma las precauciones en serio y necesita estímulos emocionales para reaccionar ante una situación para dejar la pasividad, pero esa es otra discusión.

A nivel local, la Ofensiva del 89 Hasta el Tope y Punto fue un evento traumático para los salvadoreños al punto que ha sido referencia dentro de la línea del tiempo colectiva, la Ofensiva duró un poco más de tres semanas, desde el 11 de noviembre hasta los primeros días de diciembre, durante este periodo se establecieron treguas para que la población civil pudiera abastecerse en medio de los combates y los toques de queda.

Pero si hablamos de la historia reciente el sitio de Sarajevo corresponde al asedio más prolongado, desde el 5 de abril de 1992 hasta el 29 de febrero de 1996. Durante este periodo las condiciones de la población civil fueron extremas como imaginamos, francotiradores apostados en los edificios quienes disparaban  a los pobladores cuando iban a buscar agua o provisiones para luego regresar a los escondites bajo tierra donde estaban sin luz eléctrica,  calefacción, y escaso alimento,  todo esto mientras caían las bombas del ejército serbio. Cabe mencionar un evento olvidado por la memoria colectiva reciente, y corresponde a la Masacre de Srebrenica, que consistió en la  limpieza étnica de los musulmanes bosnios, y en específico a los hombres entre  16 y 60 años, mientras las mujeres, niños y ancianos fueron evacuados del pueblo.

Hay otros ejemplos, desde luego, pero uno ha quedado en la memoria salvadoreña tanto como el periodo de los terremotos del 2001, y el otro lo menciono por las duras condiciones y lo que duró esa situación para los bosnios. Sin duda son momentos difíciles, hay incertidumbre no solo con lo económico si no también en nuestra vida y la de los que nos rodean, un momento para tomar conciencia de nuestra vulnerabilidad pero también de nuestra fortaleza en momentos adversos.

domingo, 15 de marzo de 2020

Cuarentena

La suspensión de clases hizo  que tomara la decisión de comprar una minilaptop Lenovo, pequeña y barata, pero necesaria en estos momentos de emergencia, la desktop lleva meses sin funcionar adecuadamente. Lo bueno es que he reactivado este medio, claro, sobre todo durante estos momentos de cuarentena nacional, en que escribir y leer es imprescindible  más que pasar en Twitter y las redes sociales que nada más reflejan la histeria colectiva, la improvisación y el oportunismo del gobierno.

Hace una semana tuve una molestia en la garganta, con algunos síntomas como la tos, estornudo, excepto fiebre, de esa situación solo he tenido un ligero dolor de articulaciones y a veces una extraña sensación al respirar. Si fue Coronavirus no lo sé, tampoco lo sabré, nada más fue algo ligero que ha pasado sin la necesidad de ir al doctor. Es imposible saberlo, no hay casos en el país aunque los rumores de la gente dicen que ya ha entrado y que no lo han informado oficialmente, por otro lado algunos epidemiólogos y Ángela Merkel dicen que le daría al 60% ó 70% de la población y que a cada persona tendría síntomas diferentes.

En fin, hay que tomar las medidas para no infectar a otros, así como estar pendientes del gobierno que no pierde la oportunidad para sacar  su lado autoritario y antidemocrático, pero ese es otro tema para otro post, que espero abordarlo en otra ocasión.




martes, 10 de marzo de 2020

Poema

 El inicio del silencio

I

La luz nació de tus parpados
y se reprodujo al llegar al mar de tus sueños
sueños que olvidarás a la mañana siguiente
No importa 
porque seguirás soñando con mares que no existieron nunca
con un mundo mejor que el mundo de tus manos

II

Cómo decirle a dios de que existes
Cómo le inventamos un cuento para encontrarte una causa
Cómo contarle de una vez por todas 
que has estado ahí desde siempre

Dios se mira al espejo 
y al otro lado está una niña que llora
que tiembla
grita y canta la misma canción todas las noches

Nos abruma el sol
que hemos quedado ciegos
Nos abruma el frío
que  hemos quedado desnudos
Diáfanos
como una melodía que se pierde entre la niebla

¿Qué haremos ahora?
Hablar de planetas lejanos
De la gente que odia sonreír
De los animales que hoy morirán
De que el mundo será otro el día de mañana
De lo mucho que amas la lluvia
De soñar cómo será el mundo después de nosotros

De las sombras en el país de la muerte

domingo, 27 de octubre de 2019

32

El martes pasado cumplí 32 años, había olvidado la tradición de escribir una entrada en el blog como lo he hecho en cada cumpleaños y de lo poco frecuente que actualizo el blog. Cada año he escrito algo alusivo a cómo ha ido la vida o algún aprendizaje que un nuevo año me ha dado. 
Y pues, creo que hay cosas por las cuales debo de estar agradecido, y otras de las que uno debe de aceptar, una de ellas es el poco tiempo que me queda para leer y escribir. He escrito últimamente cuentos, esto ha sido debido a algunos proyectos que han aparecido y que espero que  salgan a luz. 

Desde mediados de este año he estado leyendo 12 Reglas para vivir del polémico (depende de quién lo lea) Jordan Peterson, de quien espero hablar en alguna ocasión por este medio, no he podido terminar el libro por momentos también se poner un poco denso en cuestión de conceptos y "mindblows", pero mi tardanza se debe a mi falta de tiempo más que todo. El punto es que quiero dejar en este post un fragmento de la regla 5 "No permitas que tus hijos hagan cosas que detestes". Ya sé, puede sonar a libro de autoayuda, pero creo que vale la pena leerlo, no es un libro de autoayuda "buenista". 

Después de todo la violencia no es ningún misterio, sí lo es la paz. La violencia es la opción por defecto, porque resulta fácil. Lo difícil es la paz, que se aprende, se inculca, se gana. A  menudo  las personas compreden las cuestiones fisiológicas justo al revés. ¿Por qué la gente  toma drogas? No es ningún misterio, mientras que sí lo es, por el contrario, por qué no las toman todo el tiempo. ¿Por qué la gente sufre de ansiedad? Tampoco es ningún misterio. El misterio es cómo conseguimos  estar tranquilos en algún momento.  Somos frágiles y mortales. Hay millones de cosas que pueden salir mal de millones de formas distintas.  Tendríamos que estar paralizados por el pánico, pero no lo estamos.

A esto se me viene a la mente este poema de César Vallejo: 

    XVI

Tengo fe en ser fuerte.
Dame, aire manco, dame ir
galoneándome de ceros a la izquierda.
Y tú, sueño, dame tu diamante implacable,
tu tiempo de deshora.


      Tengo fe en ser fuerte.
Por allí avanza cóncava mujer,
cantidad incolora, cuya
gracia se cierra donde me abro.


      Al aire, fray pasado. Cangrejos, zote!
Avístase la verde bandera presidencial,
arriando las seis banderas restantes,
todas las colgaduras de la vuelta.


      Tengo fe en que soy,
y en que he sido menos.

      Ea! Buen primero!

domingo, 17 de febrero de 2019

Historias de viaje: Dublín

Viajar me trae un estrés que disfruto de una manera extraña, excepto cuando hay que pasar seguridad en los aeropuertos, y por suerte fui seleccionado para una segunda inspección en el aeropuerto de Dublín donde el gobierno de Estados Unidos tiene una oficina de TSA, así uno no tiene que pasar por migración en Estados Unidos. Al final el único inconveniente en el regreso fue que mi maleta no apareció en la banda de equipaje, y tuve que ir a traerla al Aeropuerto de El Salvador algunos días más tarde.

Los inconvenientes se convierten en experiencias recordables y algunas hasta gratas, como por ejemplo perderme por un par de horas bajo el frío y la lluvia de la noche dublinesa, que sumado al jet lag tuve una ligera gripe por unos días en el regreso, nada que no se quite con buen descanso. 

Escribir sobre todo el viaje tardaría varios post, quizás los haga, dependerá de mi tiempo libre que es escaso, hoy sábado he tenido el tiempo suficiente. Pero por hoy subiré algunas, de Dublín, donde pasé un día  y pasé la noche, y por desgracia no hacía el mejor clima. Llegué a Dublín debido a que hacía una larga escala ahí en mi viaje de regreso. Por el intenso viento la gente caminaba e al autobús con prisa al tranvía, no se detenía mucho, y parecía de mal humor, y no los culpo, estar a tres grados con ventisca y lluvia no es motivo suficiente para estar contento. 

Comienzo por el final, después de Dublín estuve casi siete horas en Newark donde no pude salir por lo cargado de las maletas y por el frío de -8 que hacía, y estaba bien cansado, luego de Newark estuve seis horas esperando en la Ciudad de Guatemala el bus de regreso a San Salvador, toda una aventura.



Catedral de San Patricio de Dublín.
 El ayutamiento o City Hall como le quiera llamar. 
Catedral de la Santísima Trinidad de Irlanda.
Tuve la suerte de quedarme en un hostal en la zona de Temple Bar que tiene una amplia variedad de bares, como este un irish bar en Irlanda.


El río Liffey, que tiene cierta tonalidad verdosa, no sé si siempre es así. 

El Hard Rock Café de Dublín, pues...


Este es el Whiskey del célebre Connor MacGregor, un artista marcial mixto irlandés que se le da mejor las peleas que el whiskey, MacGregor es striker es decir su fuerte es el boxeo estilo libre y la diversidad de su pateo. Podemos decir que su whiskey es tan malo como defensa de mataleón, tomemos en cuenta que las tres derrotas de MacGregor han sido por la vía de ésta técnica de sometimiento. 


No sé si la vida me alcance para regresar a Irlanda, ir al Museo de los Escritores, entrar al Castillo de Dublín o a la Biblioteca del Trinity College, así como a otros lugares donde siempre quise estar más tiempo, regresar no es lo mismo que la primera vez por la gente con la que fui,  por el momento he podido regresar a San Francisco donde tengo amigos y familiares. Pero el mundo es grande, y también otros lugares por recorrer. Sólo espero ir con mi madre a un destino más cercano para el próximo viaje, ella se lo merece. 

martes, 18 de diciembre de 2018

Los Hijos de Zinc

El libro está compuesto por los  testimonios de sobrevivientes, madres y esposas de combatientes en los frentes de guerra del Ejército Soviético durante el conflicto Afgano-Soviético desde la intervención en 1979 hasta la retirada de tropas en 1989. Cada relato ofrece una perspectiva distinta pero algunos con puntos en común como la ingenuidad antes de ingresar al Ejército, la idealización de la guerra como "acto heroico" por la defensa de los ideales soviéticos y a su vez ser parte del deber "internacionalista" en defensa de un aliado estratégico para la Unión Soviética. 

La crisis surge en el momento del desencanto, común en la mayoría de relatos, al desmoronarse los ideales dan paso a la supervivencia misma ante la guerra y los vejámenes de sus mismos compañeros, al verse solos y peleando una guerra que les es ajena, pero mucho más frustrarte es el rechazo de la propia sociedad soviética e incluso seres queridos al darse cuenta con la llegada de la Gorbachov y la Glásnot de los abusos y violaciones que su propio ejército realizó en territorio afgano. Los veteranos de guerra era incluso tachados de "fascistas", y eran rechazados hasta por sus propias parejas.

¡A la mierda esta vida! ¡Esa guerra! Mi mujer me dijo: ¡Eres un fascista! y se llevó a nuestra hija. (...) No entiendo nada sobre el amor , a mí la mujer es más incomprensible que la guerra. No hay nada más terrible que el amor...
Soldado, tanquista

Pienso en la soledad más profunda, el abandono de todo,  de sus familias, sus amigos, sus relaciones,   regresar de la guerra con múltiples traumas emocionales y  físicos, luego ver desmoronarse la razón de su defensa, de su Patria, algo imaginario como lo menciona uno de los sobrevivientes que sentían "algo grande estaba detrás de ellos protegiéndolos aunque al final recibieran bajas en los combates" en clara referencia al peso histórico y el "soporte emocional" de ser parte del Ejército de la URSS, es decir el soporte emocional que se siente parte de un Estado paternalista.


El libro tiene un gran problema que es el mismo que tienen los libros de relatos fuertes y con una gran carga emocional, y surge cuando apenas hay respiro, es decir modulación,  es por esto que muchas de las magníficas frases e historias se pierden, hay un  punto donde el lector después de leer cada  intenta sentir empatía  por un historia desgarradora, y podría llegar a insensibilizar al lector, o al menos eso me sucedió a mí.

No logro quitarme de encima la sensación de que la guerra es fruto de la naturaleza masculina, de la que en muchos aspectos me siento muy alejada. Aunque es cierto que la cotidianidad de la guerra es grandiosa. Apollinaire veía belleza en ella.
De las libretas de notas (en la guerra), Alexievich. 

Analizar las causas de la decisión de Breznev, su estado mental y contexto geopolítico sería extenso, pero en este caso Alexiévich generaliza la guerra como un  rasgo perteneciente a lo masculino. Si bien es cierto hay diferencias en las manifestaciones de agresión entre los hombres y mujeres (hombres tienen a ser más agresivos físicamente, mientras la agresión femenina generalmente verbal o psicológica),  pero la guerra parece algo más bien parte de la naturaleza humana, aseverar eso sería invisibilizar la participación de las mujeres en conflictos armados a lo largo de la historia.