domingo, 22 de diciembre de 2013

Campeón

El domingo pasado se llevó a cabo el Campeonato Nacional de Combat Sambo y Sambo deportivo en la Villa Olímpica. Desde el 2010 que no se celebraba un torneo de Sambo en el país, esta vez con un poco de ayuda institucional y con participación de mis compañeros del gimnasio se llevó a acabo el torneo clasificatorio para el Ránking nacional y los torneos internacionales que vienen el próximo año.

Una semana antes al ver que sería mejor idea bajar de peso que subir una categoría ya que estaba más cerca de la superior que la categoría de costumbre (52kg) empecé a cuidar la comida, hacer más cardio, y estar en el peso para el sábado el día de la competición, y pues en esa semana logré bajar algunas libras pero todavía para  el sábado estaba tres libras arriba, nada que la deshidratación, cardio y el calor capitalino no puedan resolver así que dí el peso permitido.
Primero fueron las peleas de Sambo deportivo en el agobiante calor de la Villa, donde el techo es de lámina y eso multiplica el calor y el cansancio en la pelea. Pues la primera pude resolverla por diferencia de puntos, haber llegado a los cinco minutos fue otro gane, claro antes de la pelea uno espera hacer muchas cosas, pero a la larga también influye el ritmo de la pelea y buscar los espacios.

Después vino la pelea final en Combat Sambo, esta modalidad incluye patadas, golpes, uso de rodillas y codos, incluso cabezazos (que no estuvieron permitidos esta vez). Así que tuve un poco de nervios ya que no he entrenado nada de boxeo en varios meses, pero pude mantener la distancia a mi oponente y poder quedarme con la victoria.
Así fue cómo quedé campeón nacional de la categoría 52kg en Combat Sambo y Sambo deportivo este año y obtengo mis primeras medallas en el Sambo. El 2014 trae varios retos, claro, muchas cosas están en contra y todo es difícil pero ya aprendí mucho de este año, hay que seguir.


viernes, 6 de diciembre de 2013

Lunas

A lo largo de la he recordado algunas lunas, muchas de esas llenas. Una de las primeras lunas que recuerdo es la de mi cuarto en la casa de San Jacinto, desde mi cuarto se podía ver una parte del sur de San Salvador y cada luna llena por veinte anos la luna aparecía como un sol nocturno sobretodo durante las noches sin cortinas.
Recuerdo una noche de los noventas o antes del terremoto del 2001, con unos vecinos de la casa de mis tías abuelas en San Julián, gente que apenas conocía pero sin duda no había que pensarlo dos veces para hacer una aventura, con ellos hicimos una expedición hacia el cerro Pelón para poder ver Las Leónidas o lluvia de estrellas, tuvo que ser noviembre, hacia mucho viento tanto que tuvimos que apagar la fogata para evitar un incendio, entonces pasamos la noche mirando el cielo haciendo algo de café, contando las estrellas fugaces entre el viento y el frío, y la Luna llena que alumbraba el camino .

Otra de las lunas que recuerdo, es una luna inmensa de madrugada en un viaje de  Nicaragua de , pero esa fue de la primera vez en Nicaragua, en León,  veía la luna que iluminaba las planicies nicaragüenses hasta la frontera con Honduras. O la Luna sobre la Ciudad de Guatemala vista desde algún punto de la Carretera a El Salvador, con algo de lluvia y la niebla al fondo de la ciudad es otra de las imágenes que recuerdo.
Tengo la noción de la Luna de Guadalajara hace dos años, un poco con prisa confusa, pero recuerdo la luna llena y con algo de nubes, quería ver la luna en el DF pero todo fue difuso así como su famoso smog, las cosas a veces no pasan porque uno lo pide quizás la luna es celosa en ese aspecto.

Este año vi la luna más grande de todas, no por eso pueda decir que una Luna sea mejor que la otra. Pero, después de que el avión despegara del aeropuerto en la madrugada de Kazán, en la ventanilla veía a Luna más grande que haya podido ver, no se si habrá sido por la latitud, pero era tener la luna enfrente muy cerca que parecía que la Luna estaba más cerca que mi país. Son esos momentos que disfruto, duran poco lo que tarde en dormir o lo que tarden las nubes en aparecer, pero esos momentos en que uno piensa en el viaje o solo en la Luna.

No me gusta auto-publicarme ni publicar textos inéditos, pero ya que este poema habla de la Luna y ya fue publicado en la Antología de La Casa 25 poetas (índole editores, 2011) es por eso que acá lo dejo.


III

Un hombre fue a la luna
quería descubrir todo lo que no había en la tierra
y encontró tu nombre oculto por polvo de estrellas
Tu nombre grabado por meteoritos perdidos
Pedazos de cometas sin nombre que nunca serán descubiertos
Porque sus nombres serán tu nombre
el de cometas desesperados que buscan un lugar menos triste que la estrella más lejana
Buscan tus pasos como recordatorio de tus manos,
los buscan en cada arena de todas las playas olvidadas

Ése hombre no sabía qué fue lo que encontró.
Olvidó la razón de su búsqueda
y su nombre por algunos segundos de universo
Quería crear ciudades en una luna tan vacía
olvidó que las flores morirían de llanto
Que la luna no es el campo de los sueños
sino un recordatorio de tu sombra                                                                               
Que es más que un lugar donde no existe el viento
Más que un satélite lejano
o un lugar para dirigirle plegarias.
Lo olvidó todo 

Menos regresar a su país de hombres vanos
No sabrá qué decir después de su viaje
Dirá que un aerolito pasó llevándose su memoria
que su alma quedó atascada en la garganta de un cometa.
Nadie creerá que llegó tan alto
ni las escaleras que llegan a los áticos
ni los niños que sueñan con ser astronautas.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Otro año más, un post más.

Recuerdo hace años, Octubre era sinónimo de reuniones, felicitaciones, obsequios, llamadas telefónicas, mensajes etc. Eso era en el tiempo antes de Facebook, hoy todo se reduce a un mensaje, lo cual está bien, es la manera más fácil de comunicarse, y más si se tienen amigos en  otros países.
Realmente al final lo único que desea es salud, que mi corazón funcione como debe, y la colitis sea tolerante en esos momentos de estrés, por lo demás es uno y las circunstancias, lo digo por que no creo en el dicho "Las cosas pasan por algo", no,  no lo creo, es uno y las circunstancias. Las circunstancias no las crea uno, pero de acuerdo a ellas uno actúa, hace, crea o destruye, por eso uno también hace que las cosas sucedan, o aumente las probabilidades de que sucedan, pero al final pasan o no.

Existe otra teoría, la teoría de la ley de las atracciones; pero soy demasiado racional como para creer en ciertas cosas, y no lo creo, quisiera creer pero es demasiado tarde. La teoría de las atracciones dice que los pensamientos son energías que hace que las cosas se atraigan, pero las cosas no se atraen con pensamientos, si no sería millonario.
Luego tenemos tres hipótesis "Estar quieto, es a veces una manera de vivir errante" que es más bien un verso de Hugo Lindo del poema Sólo la Voz no recuerdo el número del poema, y un proverbio budista que dice "Lo peor que se puede hacer es nada",  que viene a ser lo mismo pero con otras palabras. Si se piensa en el lado existencialista, hacer nada es también hacer "algo" y por lo tanto el curso de las cosas hace que las cosas pasen.
Una cosa lleva a la otra, y es fácil caer en círculos cuando se filosofa con poesía y hasta con frases de Mike Tyson ( Sí, para mí él es uno de los más grandes gurús modernos) o con todo. Tengo un año más de vida o menos, y necesito que mis órganos funcionen, que mi corazón siga latiendo y no tener lesiones.

miércoles, 9 de octubre de 2013

El Ciudadano del olvido

En una plática con Mario Z. , de esas en las que se habla de todo y nada, literalmente, apareció Vicente Huidobro sobre sus dos obras maestras, Altazor y El ciudadano del olvido este último fue un poema que parece una despedida del mundo, en el que describe su vida y da la sensación de impotencia al haber  "desperdiciado" su vida o al menos de manera poética. No se mucho de la vida de Huidobro  aparte de cosas muy generales, pero El Ciudadano del olvido se antepone al todopoderoso Altazor, donde encontramos también otra vida, o el ciclo de una al pasar por distintas etapas hasta caer en los Cantos IV y V, donde ya sólo son canciones, ritmo y melodía. Pero Altazor es alguien que descubre el mundo, lo describe con muchas ganas por ejemplo uno de mis versos favoritos son estos:


Un cañoneo enorme pone punto final a la era
          ( cristiana
El Cristo quiere morir acompañado de millones
          ( de almas
Hundirse con sus templos
Y atravesar la muerte con un cortejo inmenso
Mil aeroplanos saludan la nueva era
Ellos son los oráculos y las banderas

Muy esperanzador allá por 1917, y hay otros versos de esos que quitan el aliento como los del Canto II y los juegos de palabras del III, pero vemos el creacionismo, el poeta-dios y todo lo que los académicos han dicho de Vicente Huidobro. En cambio, al leer El Ciudadano del olvido, veo que puede ser una contra-parte de Altazor: Viaje en paracaídas, sin la necesidad de que estén juntos como unidad. Sin embargo la desesperanza y resignación se sienten, 

Es inútil andar por el desprecio con el desprecio a cuestas
Es inútil marchar por el cielo y con el cielo al hombro
Es inútil ser mar con grandes alas como noches
Nunca la verde pluma solitaria tan alta y musical
Calmará sus anhelos ni las rocas violentas del planeta
(...)

No me canso de leer Altazor y su viaje en paracaídas y la sensación de caída libre por ratos del poema, ahora El Ciudadano del Olvido da una perspectiva de la nada, y de la vida distinta al viaje de Altazor, parece que ya ha aterrizado quizás no con buenos resultados, pero la diferencia es que Altazor de por sí marca las respuestas a sus propias interrogantes . Ambos textos corresponden, y hasta parece que se complementan no sólo como una "obra en partes"  más bien en la filosofía

sábado, 7 de septiembre de 2013

Los amaños y el país

´¿Qué sucede cuando "La Selecta" , el único motor que cohesiona a los salvadoreños te defrauda; cuando la manera de sentirte salvadoreño es insultando de manera xenofóbica y racista al equipo o país contrario en el estado, sí, ahí es cuando se siente salvadoreño y orgulloso de serlo, cuando se le gana(ba) a México, Panamá o cualquiera del área, con tanta conformidad que no importa trascender. 

“Son $10,000. Hay que perder por tres goles de diferencia mínimo, tampoco es la gran cachimbeada. Un 3-0 sirve, un 4-1 sirve. Es Paraguay, o sea... Miguel nos va a dar el billete cuando volvamos. Si le entrás, nos reunimos esta noche después de reconocer cancha.”

No trascender, no importa somos El Salvador, en esas frases encierra mucho de la 
autoestima y concepto de país, o lo que país signifique, al final sólo somos millones de personas viviendo en una pequeña porción de tierra. 
Los salvadoreños estamos tan acostumbrados a ser "salvadoreños", a "la vivianada", a la inoperancia institucional, a echarle zancadilla al que hace las cosas diferente, y estar como estamos. Esto nos indigna porque el fútbol y la Selecta  eran la válvula de escape, la manera de sacar las frustraciones en el estadio, porque quién no ha jugado fútbol en este país, y uno sabe que que los seleccionados son uno de nosotros, son los chamacos que sólo jugando vivían en el pasaje;  crecieros y se toparon con la realidad, además con la mafia internacional amañadora de partidos.
Quizás muchas personas ven todo por secciones, los mareros, los políticos, los jugadores de la selección, los buseros, la policía, al final es lo que somos. Cuando leo estados y publicaciones en tumblr (una red social de imágenes) de salvadoreños en el exterior de la segunda o tercera generación, hay cierto orgullo, curiosidad de saber qué son las cosas en el país qué pasó con la guerra, qué se hace qué se dice, quizás El Salvador se mire más grande desde afuera.

lunes, 29 de julio de 2013

La vida en la Universiade Village

Para un salvadoreño las medidas de seguridad en la Villa de la Universiada parecerían normales, un detector de metales y máquinas con escáner, sin embargo para un estadounidense o europeo parecerían excesivas. Pero es comprensible, son miles de atletas de diversos países entre los 18 y los 27 años, además de cuerpo técnico y delegados, por esto la Villa tenía estrictas normas como la prohibición del ingreso de líquidos y comida a su interior, entre otras reglas de convivencia, los rusos se toman en serio la seguridad.
Pero último de día el dispositivo de seguridad se hizo mayor en la villa, hace unos días me enteré que fue porque llegó su presidente Dmitri Medvedev.  Llegaron fuerzas especiales, más la presencia de efectivos policiales y militares que fue mayor, sí, soldados con Uzi automáticas y Kalashnikovs en maletines, como en las películas. Por lo general la villa era un lugar muy acogedor y tranquilo, aunque no deja de ser extraño convivir con personas de todos lados, de diversas razas, escuchar tantos acentos e idiomas, y todo eso.
La multiculturalidad se manifestaba en la comida, el comedor es un enorme pabellón con diferentes tipos de comidas de varias regiones del mundo con excepción América y África, pero es casi la misma comida (obviamente plátanos fritos no se van a encontrar fácilmente en Rusia), además de un bar de ensaladas y un stand de Mc Donalds  (lo que hace años hubiera sido inaudito) todo gratuito y con la única regla de no salir y entrar con comida del pabellón, por eso se depositaban bolsos y maletines en la entrada, así como para entrar a la Villa.
Para que nadie se perdiera donde estaban los salvadoreños. Más un recuerdo de mi gimnasio querido, El Pumas.
De los ¿Treinta o cuarenta? edificios que alberga la villa, el nuestro no sólo se identificaba por el parque "Folklore" en frente si no por dos animales, un gato que siempre
estaba en la entrada esperando que alguien lo acaricie, y una paloma del tamaño de una gallina que nunca vi volar, no tan temerosa como las palomas salvadoreñas.





Las delegaciones grandes tenían tenían todo un edificio, ahí están los chinos a la par de los ucranianos.
Tan bonito.
Ah, el verano ruso, tan tranquilo.
El centro internacional y de prensa.
En la Universiada y supongo que en otras competiciones grandes, ya que no se pueden vender productos o tener remuneraciones por ser extranjeros, los trueques son algo común, y en otros países los deportistas tienen tantos incentivos, apoyos, patrocinios que pueden intercambiar sus implementos deportivos y ropa, algo que no fue nuestro caso, ya que no tenemos ni patrocinio, menos apoyo del INDES ni por ser un evento tan grande como la Universiada, un evento mundial. Después de intentar intercambiar con un brasileño y un japonés sin éxito, me acerqué donde los peruanos donde gentilmente me intercambiaron una camiseta de la selección de fútbol salvadoreña por una de la Federación Universitaria del deporte peruano, "al fin y al cabo todos somos países" me dijo el atleta peruano. Además de los trueques, el intercambio de pines es una de las cosas a tomar en cuenta en este tipo de eventos deportivos de gran magnitud, desde niños rusos hasta voluntarios buscan agrandar sus colecciones de pines.



Este es un video del comedor de la Villa, hecho por algún atleta ya que para accesar se tenía que pasar la identificación por una máquina que autoriza la entrada. Así como en el video de abajo la prensa no tenía acceso, el comedor era solo para atletas, delegados y cuerpo técnico.

Acá me doy cuenta que no todas las habitaciones son iguales, la nuestra no contaba con la mini-cocina, pero ellos estuvieron más tiempo que nosotros quizás por eso. En el video un atleta estadounidense nos enseña la villa y las habitaciones.

lunes, 22 de julio de 2013

Comidas de avión y cómo sobrevivir a un vuelo transatlántico

En viajes largos, y para viajeros primerizos las comidas son algo así como una sorpresa. Pero luego, uno empieza a descubrir que al final lo que depende de las comidas son los destinos y la duración del vuelo.
Aeroflot ofrece una cena y un desayuno, además de multiples ofrecimientos de bebidas como Té de Limón, café o agua, 
Esta es la cena del vuelo Cancún-Moscú (Sheremetyevo) de Aeroflot. Un tiramisú, pan francés, mantequilla, ensalada y lo que hay en la bandeja. Le pedí a la azafata "Sssshhhhhicken" (como ella pronunciaba) pero sabía a pescado. La señorita después se disculpó y me dijo que el desayuno (que es el de abajo) era especialmente para mí, realmente tenía lo mismo que los otros desayunos, pero acepté sus disculpas.
Este es el desayuno, realmente cuando el avión pasa por el Círculo Polar Ártico nunca cae la noche, así que puede ser cualquier comida. En esta vez Aeroflot provee de un tipo de carne bastante artificial pero comestible, una ensalada con jamón, pan dulce y pan francés, sin faltar la mantequilla.

Para un vuelo de más de doce horas mis recomendaciones son, tomar agua, no dormir un día antes, y llevarse un buen libro por si las películas que la aerolínea ofrece no son de su agrado. Mi recomendación es olvidarse de este mapa con información del vuelo, sólo hace que el tiempo pase aún más lento, se le vaya el sueño y el avioncito avanza muuy lentamente.
Para no dar falsas esperanzas también tiene varias pantallas.

En cambio para un vuelo local ruso SVO-KZN (Moscú-Kazán) de aproximadamente 1 hora 20 minutos esta es la lonchera, o refrigerio. El pan estaba algo duro, y por supuesto el vuelo tiene una ronda de té o café.

Para el regreso nuevamente con Aeroflot, nos ofrece un picado de pollo con salsa de... ¿tomate?, y algo que parece Cus cus pero que sabe en realidad como a salpicón, pero sin ser carne, un poco raro. Esta vez en lugar de ensalada tenemos queso y jamón, un pan integral más suave y su pan francés.
No tengo la imagen del pan con jamón y queso de Avianca o Lacsa de SJO-SAL SAL-CUN, el jamón tiene más sabor que el de aeroflot, pues hasta más casero, nada del otro mundo. Al menos esto fue parte de un itinerario SAL-CUN, CUN-SVO y SVO-KZN en código de aeropuertos, y viceversa.

viernes, 19 de julio de 2013

Lost and Found

Por un día mi cámara estuvo perdida, la dejé en uno de los Check Points de ingreso a la Universiade Village. Al reportarla en la recepción de mi edificio no tomó mucho tiempo de no tener noticias, el día siguiente ya estaba localizada la cámara en el área de Lost and Found del Área Internacional. Mientras no estuvo en mis manos, alguien del staff de voluntarios y trabajadores de la villa o de seguridad, tomaron algunas imágenes muy peculiares, no sé si tomó más, o si borraron algunas antes de entregármela pero me encontré con esto.


Me agradó encontrarme con estas imágenes, y gracias al personal de la Villa.