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domingo, 29 de noviembre de 2015

Un mundo solitario

Hay películas perturbadoras como el Anticristo de Lars von Tier que te deja con una tensión en el cuello por dolor hasta el tuétano y la violencia explícita, pero hay otras que te dejan en suspenso y sin que se te quite hasta el final como en The Intership que salió hace un par de años pero hasta hace unas horas la vi. Y creo que sabía porqué no verla, es angustiante solamente el intento de suicidio de Ben un chico de quince años que si hubiera crecido en 2006-2007 sin duda hubiera sido Emo. 

La película refleja una sociedad solitaria que se aboca a la impersonalidad de los medios electrónicos de comunicación y el internet. Pasando por el los porno chats hasta los perfiles falsos de Facebook la película refleja la necesidad de ser querido y aceptado y esto nos lleva a lo instantáneo del posmordernismo, que al final de todo es un espejismo lleno de apariencias y muy carente de emociones. Las tecnologías se han desarrollado demasiado rápido que no podemos asimilarlas bien, tanto que es difícil para las generaciones que no han crecido con ellas adaptarse y entenderlas. 

El sin duda el uso que le hemos dado a este tipo de tecnología nos ha apartado de sí mismos, tanto que nos cuesta desconectarnos, escucharnos a nosotros mismos y escuchar a los demás por medios que no sean tecnológicos. La película desvela las necesidades de atención y afecto de todos y sus carencias de esto, pero, a pesar de la angustia creo que hace valorar el "toque humano", el tomarse un café con los amigos sin mirar el celular, un par de cervezas en un bar para hablar de cualquier cosa, o nada más verse. Sin duda esto de la interacción humana es algo que da para largo, y no solo son algo de las redes sociales y las nuevas tecnologías pero de eso quizás hable en otra ocasión, porque es otro tema.


domingo, 1 de junio de 2014

Felipe Gangrena

Ya leí dos veces el libro Tufo de Vladimir Amaya, pero fue hasta la segunda vez que pude caer en cuenta la intención en el poema Felipe Gangrena. No, no puede ser coincidencia, pensé, es obvio no lo es. Me parece que es uno de los poemas que encierra el pasado, el presente y el futuro, frente a la infame historia de nuestro futuro presidente Sánchez Cerén (cuesta mucho decirlo).
No hay nada que celebrar, viene Sánchez Cerén. Realmente Funes se convirtió en un personaje detestado por la clase alta y clase media, por la actitud prepotente y actitud de confrontación con cierto grupo de la clase dominante, también se ha visto ególatra que se vana gloria de sacar a la luz la corrupción de los presidentes de ARENA. No sólo se trata de un reproche de clase, es también una cuestión  de repudio a la actitud del presidente. Me parece de mal gusto seguir con el "desfile" no sólo por ser contraproducente sino también porque el presidente está de luto.

Yo se que quizás no sea apropiado hablar de mi "generación" o mis compañeros, pero es evidente la ruptura, y la generación de los noventas como transición a una generación que no vió la guerra, la escuchamos, la absorbimos porque nacimos ahí, durante esos años, pero no nos tocó vivirla, olerla;  nos tocó la posguerra y la situación actual que es un caos y una crisis permanente. Existe la ruptura contra quienes estuvieron antes, y nos heredaron lo que tenemos ahora . Es hora de ver al pasado y verse al espejo,  creo que ya se está haciendo, y  es algo que seguirá mientras estemos. Felipe Gangrena y Tufo son una fotografía de lo que apesta este ambiente, esta sociedad, un libro necesario y me atrevo a decirlo de ruptura, lo digo porque en esta pestilencia y moralidad corrompida que muestra, hay una declaración incluso provocativa y denuncia hacia la literatura y generaciones anteriores no hablo sólo de escritores.

Y bueno ya lo dijo Rafa (Rafael Menjívar Ochoa), "Esto no lo para nadie".

FELIPE GANGRENA
Verdugo en tutú sobre el patíbulo,
así lo vieron en las masacres de los pueblos, en las decapitaciones en los cines.
Firmó las guerras del mundo y la de los humildes hogares.
Su garra se formó en los volcanes, en las profundidades del océano;
se formó en el sudor amontonado de nuestros días.
Llegó junto a lechero, junto al cartero,
y le cortó la lengua a mi abuela,
dejó a mi padre sin piernas y a mi hermano sin brazos.
No preguntó el nombre de mi corazón y se orinó sobre sus petunias.
Con una mano en su sexo, palpó con la otra los senos de las señoritas
y succionó luz de ellos.
Todas las muchachas parieron escorpiones.
Los ciudadanos recuerdan su voz que demolió madrugadas,
que levantó edificios sobre las vértebras de hombres paralíticos;
voz que ordenó a niños revolcarse sobre pedazos de vidrio,
y luego, a hincarse sobre las lágrimas lloradas.
Traerá sus monedas para arrojarlas sobre las tumbas de nuestros padres
y comprar nuestras almas.
Todos saben que no cambia de mapa aunque se sacuda la polilla del bigote;
que de donde venga es el mismo bisturí de estiércol,
que nos exprimirá las entrañas y que nos aburrirá hasta el genocidio.
Desde mañana será nuestro presidente
y tu suegro
Vladimir Amaya, Tufo (2014)

miércoles, 28 de mayo de 2014

The Breakfast Club

De la nostalgia de los ochentas y una canción con especial significado, de una de mis películas favoritas. Es el soundtrack de una película de culto ochentera osea The Breakfast Club, no sé si haya hablado antes de la película en el blog pero es una de las pocas películas que puede definir una generación, así, como una fotografía.  Si nos vamos atrás podría ser Vaseline con John Travolta y Olivia Newton para los setentas. La de los noventas más bien a finales se me viene a la mente American Pie, pero creo que estaría cerca, claro no como la primera, intento recordar otras pero no han sido tan relevantes como las antes mencionadas, sobre todo porque a inicios del dos mil surgieron muchas películas de "High School" y American Pie es una de ellas, y pocas realmente trascendieron aunque tampoco ése era su objetivo.
Al menos de ésta década no ha habido una, supongo que por la falta de cohesión sobre una generación específica, creo que ésta está más dispersa y concentrada más en facebook y las redes sociales, y The Social Network no es una película de culto, aunque es una buena película, incluso estuvo nominada al Óscar.