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lunes, 21 de septiembre de 2020

Rafael Menjívar Ochoa sobre Salarrué

 En el 2006 un grupo de estudiantes de la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad Dr. José Matías Delgado bajo una cátedra impartida por Álvaro Darío Lara, asignó un trabajo acerca de Salarrué. Una de las integrantes era mi hermana, quien con su grupo visitaron La Casa del Escritor en aquel año,  es por eso que por suerte mantengo el trabajo que hicieron y decido rescatar esta pequeña entrevista a Rafael Menjívar Ochoa.


E: ¿Cuál fue la fuente de inspiración en relación a la fantasía que se puede apreciar en su obra?

RMO: Mucha de su obra tiene mucha influencia del tipo de filosofía   que profesaba (y) que estaba fuertemente inspirada en las religiones orientales; porque para Salarrué no existe contradicción entre su credo religioso-filosófico y sus convicciones estéticas. Para él, el arte era una religión, en el sentido más radical del término: el de religar,  el de rehacer el vínculo con el mundo. Y la religión es para Salarrué una manera de restituir la herida abierta al hombre por la sociedad moderna. Salarrué encuentra que la vida sencilla de la sociedad campesina y el inagotable caudal de asombro de la infancia son formas más plenas de sentido que el progreso y la abundancia material, los ídolos de la intelectualidad y los sectores sociales aventajados de su tiempo.


E: ¿Cuáles son los elementos naturales que caracterizan la obra de Salarrué?

RMO: El entorno natural de la campiña y la forma de ser del salvadoreño  son elementos propios y característicos que le llaman la atención incluir en sus trabajos a Salarrué, ya que se ve manifestado en sus cuadros y en su misma narrativa.


E: ¿Qué importancia tiene la obra de Salarrué hoy en día?

RMO: En la actualidad la obra realizada por Salarrué posee gran importancia ya que refleja un gran desborde de creatividad que deja plasmado  en sus diferentes creaciones y esto sirve para los nuevos  artistas, el tener un personaje digno de inspiración y de estudio de su obra.


E: ¿Cuál es el legado que nos deja Salarrué?

RMO: El legado más importante para mí, es la creación de un libro que narrar  y nos muestra un lenguaje propio de una época y que algunas palabras persisten hasta ahora, el dejar registrado mediante Cuentos de Cipotes significa un gran aporte para la cultura salvadoreña.

lunes, 20 de julio de 2015

Hierro y Abril

En primer año de bachillerato conocí a Alberto Quiñonez, hace once años, pronto serán más, a medida que este post quede en el pasado. No recuerdo cómo fue que hablamos y eso porque los dos éramos muchachos muy callados, pero rápido compaginamos como piezas sueltas, muchachos que buscaban respuestas y conocimiento en un ambiente quizás hostil, un colegio evangélico. A pesar de eso, tuvimos un buen maestro, aunque era cristiano, el profe Miguel Villarreal -o mejor conocido como "Shinola"-  de Ciencias Sociales, supo enseñarnos sobre la conciencia social, filosofía, historia y esas discusiones  sobre realidad nacional que se hacían eternas.  
Asistimos al incipiente taller literario del colegio, que más parecían clases de repaso, pero la maestra de Lenguaje se esmeraba a pesar de sus limitantes y lecturas (eso sí, sabía mucho de gramática). Supimos que ese lugar no era para nosotros,  demasiado bonito, demasiado con buenas intenciones de "fomentar la lectura comprensiva" y otros intentos.
Por un choque de sucesos, unos meses después nos encontramos en La Casa del Escritor, discutiendo textos, tomando Coca de dieta y compartiendo con los compañeros y Rafa quien escribió esto en su blog sobre los "poetas niños". Quiñonez sólo permaneció cerca de año mientras terminó su poemario, y lo hizo, luego desapareció muy a su estilo de estar ausente y es algo que no se le quita pues tengo ya algunos años de no verlo.

El sábado pasado pude comprar su libro Hierro y Abril, que fue electo ganador el año pasado del Premio Ipso Facto de la editorial Equizzero. Ya no se trata de aquellos textos donde uno podía sentir al César Vallejo de Trilce y Poemas Humanos, lo sigue estando pero menos presente, y siempre tiene ritmo de San Juan de la Cruz, pero no deja esos versos fuertes, crudos y metálicos que siempre le han caracterizado. Ojalá éste libro se el primero de muchos.

Dejo uno de los poemas de libro.

Tus labios quemaron a la muerte en la ceniza quemada de mis hambres
pero tu cuerpo de luz recién nacida entre las manos de Dios creó la sombra.

Ahora es innecesario herirse.
Golpear infantilmente la puerta de las desgracias.
No hay tragedia,
sólo la contradicción que nos salva de lo que somos.



viernes, 13 de febrero de 2015

Ciclos

El pasado diciembre cumplí diez años de aquella  tarde de sábado en que llegué al taller de la Casa del Escritor en los Planes de Renderos, yo, todavía en el colegio, con pocas lecturas iniciaba a algo que no estaba muy seguro, pero como todo joven y como dice Roberto Bolaño "un joven inerme, frágil, que apuesta lo poco que tiene a algo que no sabe bien qué es. En la mayoría de veces pierde", no sé si he perdido o ganado pero acá estoy más de diez años después.
Recuerdo a Rafa diciendo que el mejor homenaje que recibiría es la "la transmisión del conocimiento", en ése entonces veía las cosas de manera muy lejana algo que quizás pasaría dentro de mucho tiempo cuando tenga el pelo canoso. Pero uno se encuentra con circunstancias  en la vida en las que hay que tomar decisiones, ahora me encuentro a las puertas de un proyecto del Taller Literario, personal sí, pero con el apoyo de la dirección del Desarrollo Cultural de la Universidad Francisco Gavidia quienes me han dado el espacio  y la logística. El viernes pasado como preámbulo al Taller tuvimos un recital con Mario Zetino y Vladimir Amaya, ante un público diverso en su mayoría estudiantes, creo que fue una buena manera de comenzar con la nueva aventura. 

Es un gran desafío, la UFG no ha tenido un taller literario desde TALEGA (Taller Letras Gavidia) que surgió hace más de veinte años, en 1993 para ser exactos y continuó hasta finales de los noventas y principios del dos mil. Las condiciones son muy diferentes a las de nuestros antecesores, de ése taller salieron las letras de Eleázar Rivera, Danilo Villalta, Alfonso Fajardo, Pedro Valle, extrañamente en su mayoría hombres, no es que esté mal nada más me parece un dato curioso. Lo veo como un antecedente cada proyecto debe de caminar con sus propios pasos y no ir a la sombra, sin desmerecer a los antecesores.

Hay otra cosa que también me entusiasma, todo esto coincide con publicaciones y otras actividades de gente de la Casa, mis compañeros, Denise acaba de publicar su novela Ana sonríe, Mario sigue con su taller,  Ana Escoto junto estará antologada en , Krisma también será publicada por la editorial de la Universidad Matías Delgado, sin duda los demás estarán en lo suyo. Todo eso me alegra y habla de la vigencia del proyecto de La Casa, y como decía por ahí "donde va uno, van todos". 

lunes, 18 de agosto de 2014

Una tarde de domingo

Hoy hubiera sido tarde de mole poblano, Coca de dieta, una que otra Kolashampan, más de alguien (alguien nuevo) quizás "quejándose" de lo picante del mole. No importaba que lo hubiéramos comido en la Navidad pasada, o en los años pasados, era uno de los días del año en que había mole, y sabíamos que no había mole como ése.
Hoy hubiera sido una tarde de pasar hablando de literatura, de la vida, de reírse carcajadas, de amigos, de recordar a los amigos que están fuera del país y los que no pudieron estar. Al final de la tarde hubiera sacado un nuevo texto nuevo para hacer taller.
Hoy hubiera sido domingo de estar con los compañeros, con vos Rafa, recordándonos dónde estamos parados, cuál es nuestro Ahora, hoy es hora que nosotros lo veamos. Feliz cumpleaños Rafa.



sábado, 28 de junio de 2014

El regreso

El sábado pasado de alguna manera regresamos, sí, la gente de La Casa, mi gente, mi familia. Después de más de tres años de no sentarnos lo hicimos, claro con varias ausencias pero la vibra estaba,  y vaya que hacía falta. Hace unas semanas hablaba con Vladimir Amaya, y me daba otra perspectiva del impacto de la "ausencia" de La Casa como grupo, quizás sólo miraba las cosas de manera personal que no podía ver qué había provocado todo esto en "el medio".

Pues junto con el taller literario de la Fundación Claribel Alegría, gente  que fue parte de la Escuela de Jóvenes Talentos en Letras y otras personas interesadas en los talleres se hizo el convivio. Era una manera de contar la experiencia del Taller, que, aunque la mayor parte del tiempo fuimos nosotros contando el camino personal y colectivo en La Casa, aunque no hubo mucho tiempo para preguntas quizás algunas fueron respondidas en la medida de que explicamos el proceso.
Mario en tanto, fue más allá, lo digo pues también al recordar el poema de Dickinson que bien se aplica para el proceso. Tenía muchas ganas de ver a mis compañeros, espero vengan más, de alguna manera se están dando condiciones, y bueno hay cosas por hacer. 
Este es el poema de Emily Dickison, que casi había olvidado pero vale la pena recordarlo.
XCVII

WE never know how high we are
  Till we are called to rise;
And then, if we are true to plan,
  Our statures touch the skies.
  
The heroism we recite        5
  Would be a daily thing,
Did not ourselves the cubits warp
  For fear to be a king.

domingo, 1 de junio de 2014

Felipe Gangrena

Ya leí dos veces el libro Tufo de Vladimir Amaya, pero fue hasta la segunda vez que pude caer en cuenta la intención en el poema Felipe Gangrena. No, no puede ser coincidencia, pensé, es obvio no lo es. Me parece que es uno de los poemas que encierra el pasado, el presente y el futuro, frente a la infame historia de nuestro futuro presidente Sánchez Cerén (cuesta mucho decirlo).
No hay nada que celebrar, viene Sánchez Cerén. Realmente Funes se convirtió en un personaje detestado por la clase alta y clase media, por la actitud prepotente y actitud de confrontación con cierto grupo de la clase dominante, también se ha visto ególatra que se vana gloria de sacar a la luz la corrupción de los presidentes de ARENA. No sólo se trata de un reproche de clase, es también una cuestión  de repudio a la actitud del presidente. Me parece de mal gusto seguir con el "desfile" no sólo por ser contraproducente sino también porque el presidente está de luto.

Yo se que quizás no sea apropiado hablar de mi "generación" o mis compañeros, pero es evidente la ruptura, y la generación de los noventas como transición a una generación que no vió la guerra, la escuchamos, la absorbimos porque nacimos ahí, durante esos años, pero no nos tocó vivirla, olerla;  nos tocó la posguerra y la situación actual que es un caos y una crisis permanente. Existe la ruptura contra quienes estuvieron antes, y nos heredaron lo que tenemos ahora . Es hora de ver al pasado y verse al espejo,  creo que ya se está haciendo, y  es algo que seguirá mientras estemos. Felipe Gangrena y Tufo son una fotografía de lo que apesta este ambiente, esta sociedad, un libro necesario y me atrevo a decirlo de ruptura, lo digo porque en esta pestilencia y moralidad corrompida que muestra, hay una declaración incluso provocativa y denuncia hacia la literatura y generaciones anteriores no hablo sólo de escritores.

Y bueno ya lo dijo Rafa (Rafael Menjívar Ochoa), "Esto no lo para nadie".

FELIPE GANGRENA
Verdugo en tutú sobre el patíbulo,
así lo vieron en las masacres de los pueblos, en las decapitaciones en los cines.
Firmó las guerras del mundo y la de los humildes hogares.
Su garra se formó en los volcanes, en las profundidades del océano;
se formó en el sudor amontonado de nuestros días.
Llegó junto a lechero, junto al cartero,
y le cortó la lengua a mi abuela,
dejó a mi padre sin piernas y a mi hermano sin brazos.
No preguntó el nombre de mi corazón y se orinó sobre sus petunias.
Con una mano en su sexo, palpó con la otra los senos de las señoritas
y succionó luz de ellos.
Todas las muchachas parieron escorpiones.
Los ciudadanos recuerdan su voz que demolió madrugadas,
que levantó edificios sobre las vértebras de hombres paralíticos;
voz que ordenó a niños revolcarse sobre pedazos de vidrio,
y luego, a hincarse sobre las lágrimas lloradas.
Traerá sus monedas para arrojarlas sobre las tumbas de nuestros padres
y comprar nuestras almas.
Todos saben que no cambia de mapa aunque se sacuda la polilla del bigote;
que de donde venga es el mismo bisturí de estiércol,
que nos exprimirá las entrañas y que nos aburrirá hasta el genocidio.
Desde mañana será nuestro presidente
y tu suegro
Vladimir Amaya, Tufo (2014)

miércoles, 19 de febrero de 2014

Presentación del Libro de las plegarias y Uno dice

Después de varios años se cierra un círculo, y el proceso de uno de los libros que más me ha costado elaborar -por el momento-. El libro fue el que trabajé durante mi paso por La Casa del Escritor, y el primer borrador apareció un año y medio luego de mi llegada al taller en diciembre del 2004. 
Se presenta Uno dice el libro de Mario Zetino, compañero de La Casa y de varias aventuras de la vida. Ambos libros publicados bajo el sello de Índole Editores en la colección Los de la Casa. Ahí estaremos, en los Tacos de Paco, a las 7:30 pm, miércoles 19 de Febrero del 2014. Todos invitados.