Hace algunos viernes, en el taller literario (que aún no tiene nombre oficial) compartí un texto de Ernest Hemingway, Los Asesinos, un cuento que trata de dos sicarios que se toman un restaurante en lo que esperan a un comensal que nunca llega, los sicarios se van del restaurante pero los empleados quedaron en avisarle a Oleg Andreson, un viejo boxeador que posiblemente por deudas sea buscado.
Es un texto, definitivamente violento pero no explícito, en ningún momento se menciona que los sicarios están armados, pero se sobreentiende cuando los empleados son llevados a la cocina, a excepción de Nick. Lo interesante es la creación de la tensión y de los personajes a través de los diálogos sencillos.
El texto me recuerda, claro, en distinto ambiente, al comienzo de El Extranjero de Camus, aunque sean maneras distintas de narrar pero sí, la sensación de no hacer nada es casi la misma. Meursault , peros son maneras que de no hacer nada, ante algo que está por suceder o ya sucedió, la reacción de Meursault es más impactante por tratarse de su madre y el posterior asesinato de un árabe. Por otro lado Los Asesinos muestra una cierta intención en cambiar el destino del amenazado, quizás un intento más por compasión al avisarle a Oleg que lo están buscando para matarlo, pero la conclusión sigue siendo "no se puede hacer nada". Ambas muertes o reacciones en El Extranjero y Los Asesinos son inminentes en una y en otra irremediable, al curso de la historia o sucesos de la vida a los que tiene un curso que es casi sino inevitable.
lunes, 22 de junio de 2015
lunes, 27 de abril de 2015
Dos meses del Taller y un pequeño homenaje
Ya van dos meses del proyecto del taller en la UFG, casi tres; y creo que ha sido uno de los retos más grandes que he tenido. Al inicio todo era una incógnita y tenía muchas más dudas, no conocía a nadie que escribiera, hice algunas invitaciones y se me acercó gente que les había llamado la atención pero al final no lo suficiente como para recordar en llegar todos los viernes al local donde se imparte el taller. Y así comenzó, un viernes 13 de febrero con trece o catorce participantes, ninguno de las clases que invité; pero ahí están, es lo que importa. Para la primera sesión tenía demasiadas ideas; bueno, error de primerizo de querer explicarlo todo de una sola vez, pero poco a poco fui entendiendo las pausas, la distribución de las actividades en menos de dos horas, aunque en la mayoría de sesiones nos ha hecho falta tiempo.
Hay muchas cosas que quiero hacer, pero he entendido que todo tiene su tiempo. Una de las actividades que disfruté fue escuchar con ellos el disco de poesía leída por sus autores que sacó la DPI para la Revista Cultura N°94 en el 2006, 47 Poetas nacidos entre 1899 y 1987 (aunque realmente es 1988, la última es Nataly Castillo quien nació a inicios del 88) del proyecto de la Casa del Escritor, Sólo la voz. Hace un par de viernes, Mario Zetino llegó a dar un pequeño taller sobre Métrica, aunque tuvo que irse temprano porque iban a cerrar la frontera con la hermana República de Santa Ana.
El viernes pasado, quise leer algo de Rafa, a manera de pequeño homenaje pues ya son cuatro años sin su presencia física, y qué mejor homenaje que leer sus textos. Además de leer su traducción de El Sepelio de los muertos de T. S. Eliot, leí un poema sin título, que es uno de mis favoritos de Rafael; también leí un fragmento de Instrucciones para vivir sin piel, la parte en verso. Y a los muchachos les encantaron tanto T.S Eliot como los textos de Rafael, estoy seguro que buscarán sus libros y textos.
Ahí vamos, haciendo poco ruido pero ahí vamos. Después de unos meses hay nuevos retos por las necesidades propias de los talleristas, hay algunos que tienen más orientación a la narrativa, otros en cambio, prefieren contar las cosas a través de la poesía. Pero el grupo se ha mantenido constante (a excepción de algunas ausencias, cosa que es normal), atento, con ganas de aprender, y eso me alegra, además me ha mantenido más ocupado que de costumbre, sin sumarle algunas noches de insomnio.
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lunes, 30 de marzo de 2015
Vacaciones
Es domingo por la noche, y tengo la angustia de estar retrasado con algo, tener algo pendiente siempre, aunque ésta vez no tengo mucho qué hacer es más la sensación; obviamente el trabajo no lo traigo a casa tampoco los entrenos pero sí me traigo el cansancio después de ello), no hay clases en la universidad y no hay tareas, en la próxima sesión del Taller nos visitará Mario Zetino así que sólo tengo que pensar en la siguiente es decir en tres semanas. Han sido semanas de locos, días de estrés, y no es de menos ya tengo años sin vacaciones, por ratos con cargas de estrés más pesadas que otras, pero en especial éste ciclo con lo del Taller que le ha agregado un ritmo distinto a las semanas, y más a los viernes.
Siempre hay cosas que hacer, desde buscar las cosas que uno siempre pierde hasta escribir y corregir sus textos, pero son cosas que no siempre están en el tope de prioridades eso depende de las cosas que uno pierda y de la carga emocional o de ideas que uno tenga que escribir. Espero tomar vacaciones a mitad de este año, que es otro tipo de estrés pero un estrés bueno, hacer la maleta, esperar impaciente la hora de salida del avión o del bus, y después tratar de quitarse de la cabeza que hay que regresar, pero todo eso es el chiste de viajar, en fin eso que le dicen "vacación".
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Yo que tan sólo he nacido solamente
viernes, 13 de febrero de 2015
Ciclos
El pasado diciembre cumplí diez años de aquella tarde de sábado en que llegué al taller de la Casa del Escritor en los Planes de Renderos, yo, todavía en el colegio, con pocas lecturas iniciaba a algo que no estaba muy seguro, pero como todo joven y como dice Roberto Bolaño "un joven inerme, frágil, que apuesta lo poco que tiene a algo que no sabe bien qué es. En la mayoría de veces pierde", no sé si he perdido o ganado pero acá estoy más de diez años después.
Recuerdo a Rafa diciendo que el mejor homenaje que recibiría es la "la transmisión del conocimiento", en ése entonces veía las cosas de manera muy lejana algo que quizás pasaría dentro de mucho tiempo cuando tenga el pelo canoso. Pero uno se encuentra con circunstancias en la vida en las que hay que tomar decisiones, ahora me encuentro a las puertas de un proyecto del Taller Literario, personal sí, pero con el apoyo de la dirección del Desarrollo Cultural de la Universidad Francisco Gavidia quienes me han dado el espacio y la logística. El viernes pasado como preámbulo al Taller tuvimos un recital con Mario Zetino y Vladimir Amaya, ante un público diverso en su mayoría estudiantes, creo que fue una buena manera de comenzar con la nueva aventura.
Es un gran desafío, la UFG no ha tenido un taller literario desde TALEGA (Taller Letras Gavidia) que surgió hace más de veinte años, en 1993 para ser exactos y continuó hasta finales de los noventas y principios del dos mil. Las condiciones son muy diferentes a las de nuestros antecesores, de ése taller salieron las letras de Eleázar Rivera, Danilo Villalta, Alfonso Fajardo, Pedro Valle, extrañamente en su mayoría hombres, no es que esté mal nada más me parece un dato curioso. Lo veo como un antecedente cada proyecto debe de caminar con sus propios pasos y no ir a la sombra, sin desmerecer a los antecesores.
Hay otra cosa que también me entusiasma, todo esto coincide con publicaciones y otras actividades de gente de la Casa, mis compañeros, Denise acaba de publicar su novela Ana sonríe, Mario sigue con su taller, Ana Escoto junto estará antologada en , Krisma también será publicada por la editorial de la Universidad Matías Delgado, sin duda los demás estarán en lo suyo. Todo eso me alegra y habla de la vigencia del proyecto de La Casa, y como decía por ahí "donde va uno, van todos".
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miércoles, 28 de enero de 2015
No pronuncies mi nombre, Poesía Completa III
Hoy estaba en la librería con un dilema, en cuál de los tomos de la Poesía Completa de Roque Dalton estaría Taberna y otros lugares, hice una llamada a una amiga pero ella no lo recordaba así que decidí quizás más por la portada y la edición del Tomo III. Cuando ya lo había comprado, me doy cuenta de que la Poesía Completa III no trae ése libro, algunos libros menos leídos como Los Poemas clandestinos y Un libro levemente odioso, a excepción de Historias Prohibidas del Pulgarcito. Pero me he encontrado con textos que están en mis recuerdos, además de esa sensación de releer a Roque Dalton y tratar de descifrarle entre líneas.
Pero vuelvo a leer un poema que me tuve que aprender en el primer año de bachillerato, no culpo a . A mi sección le tocó Un libro levemente odioso, uno de los menos conocidos, yo a los dieciséis no lo había escuchado aunque ya había leído La Ventana en el rostro. Por mala suerte o no sé, me tocó éste poema de Roque Dalton en su versión más Vallejiana quién también en esos años leí, curiosamente comencé con Trilce.
HOMBRE NUEVO
La capital de la capital del tripanosoma gambiense
es monocotiledónea
durante los tiempos de anticresis
a fin de oscilar desalienadamente
hacia una suerte de proceso estocástico
cuyos nimbus más transculturizados
paleografíen de una vez por todas
las crisis cíclicas del capitalismo
con una alza 300
centro y borde inferior
No tenía mucha idea de lo que decía el poema en ése entonces, y nunca he sido muy bueno memorizando textos y no me fue tan bien ese recital, el otro que tuve que memorizar fue Kaput también sin mucho éxito. Para leer a Roque Dalton hay que también leer a sus influencias, así es imposible no ver las marcadas etapas y raros altibajos en la poesía de Roque. Para Un libro levemente odioso uno se encuentra un poco con su etapa vallejiana si no recordemos el poema quinto de Trilce, cuando leí el poema de abajo por primera vez me apantalló mucho, no sabía lo que quería decir pero me gustó mucho.
desde él petreles, propensiones de trinidad,
finales que comienzan, ohs de ayes
creyérase avaloriados de heterogeneidad.
¡Grupo de los dos cotiledones!
A ver. Aquello sea sin ser más.
A ver. No trascienda hacia afuera,
y piense en són de no ser escuchado,
y crome y no sea visto.
Y no glise en el gran colapso.
La creada voz rebélase y no quiere
ser malla, ni amor.
Los novios sean novios en eternidad.
Pues no deis 1, que resonará al infinito.
Y no deis 0, que callará tánto,
hasta despertar y poner de pie al 1.
Ah grupo bicardiaco.
Pero vuelvo a leer un poema que me tuve que aprender en el primer año de bachillerato, no culpo a . A mi sección le tocó Un libro levemente odioso, uno de los menos conocidos, yo a los dieciséis no lo había escuchado aunque ya había leído La Ventana en el rostro. Por mala suerte o no sé, me tocó éste poema de Roque Dalton en su versión más Vallejiana quién también en esos años leí, curiosamente comencé con Trilce.
HOMBRE NUEVO
La capital de la capital del tripanosoma gambiense
es monocotiledónea
durante los tiempos de anticresis
a fin de oscilar desalienadamente
hacia una suerte de proceso estocástico
cuyos nimbus más transculturizados
paleografíen de una vez por todas
las crisis cíclicas del capitalismo
con una alza 300
centro y borde inferior
No tenía mucha idea de lo que decía el poema en ése entonces, y nunca he sido muy bueno memorizando textos y no me fue tan bien ese recital, el otro que tuve que memorizar fue Kaput también sin mucho éxito. Para leer a Roque Dalton hay que también leer a sus influencias, así es imposible no ver las marcadas etapas y raros altibajos en la poesía de Roque. Para Un libro levemente odioso uno se encuentra un poco con su etapa vallejiana si no recordemos el poema quinto de Trilce, cuando leí el poema de abajo por primera vez me apantalló mucho, no sabía lo que quería decir pero me gustó mucho.
V
Grupo dicotiledón. Oberturandesde él petreles, propensiones de trinidad,
finales que comienzan, ohs de ayes
creyérase avaloriados de heterogeneidad.
¡Grupo de los dos cotiledones!
A ver. Aquello sea sin ser más.
A ver. No trascienda hacia afuera,
y piense en són de no ser escuchado,
y crome y no sea visto.
Y no glise en el gran colapso.
La creada voz rebélase y no quiere
ser malla, ni amor.
Los novios sean novios en eternidad.
Pues no deis 1, que resonará al infinito.
Y no deis 0, que callará tánto,
hasta despertar y poner de pie al 1.
Ah grupo bicardiaco.
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viernes, 26 de diciembre de 2014
Finaliza diciembre
Quería escribir más seguido en el blog, pero éste año he estado muy ocupado con mis cosas que no me ha quedado mucho tiempo de escribir y de escribir en éste blog, pero se hace lo que puede.
Es 25, y el éste tiempo lo dedico a ver las películas que no pude ver en el año, he ido poco al cine éste año y me está tomando un poco de tiempo actualizarme con las películas, en la madrugada vi Guardianes de la Galaxia que está bien divertida, hace un rato vi 12 años de esclavitud que vale la pena verse con todo y Brad Pitt haciendo acento sureño. En un rato veré Nebraska, tengo pocas referencias de esa película pero si me aburre, tengo la parte dos de El Hobbit, no he visto la parte uno así que quizás no la entienda al final, si no seguiré buscando en los discos The Help que se me ha perdido y quiero verla de nuevo.
Así están las cosas, el otro año viene con nuevos proyectos y cosas que me tienen pensando, estoy algo inquieto con todo y la responsabilidad que éso traiga.
En otras cosas, celebro que La Despensa al fin trajo mole, y hoy hice un poco para recordar viejos tiempos.
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viernes, 31 de octubre de 2014
El acta perdida
En relación del tema del "extravío" del acta de los Acuerdos de Paz, tuve que hacer una pequeña reflexión o ensayo para una de mis materias de la universidad. Acá dejo lo que escribí.
A pesar de las condiciones en
que fueron pactados los acuerdos, la estrategia político-militar de la
insurgencia para llegar a las negociaciones, a pesar de todo eso, está el
espíritu de los Acuerdos, la alegría de un pueblo que anhelaba paz y cambios
estructurales profundos, cosas que han quedado pendientes y ése “espíritu” debe
prevalecer para seguir exigiendo las conquistas pendientes desde los Acuerdos.
El acta “perdida”, una apropiación
personal de la historia
Han pasado casi 23 años desde la firma de los Acuerdos de Paz y el acta que
certifica el cese de las acciones bélicas del conflicto armado no está en el
lugar que debería, es decir el Archivo General de la Nación. Tuvo que ser
gracias a que una ciudadana pidió tener acceso al documento nos dice qué tanto
nos importa la historia.
El acta realmente no estaba realmente extraviada, se encontraba en el
archivo personal del ex-presidente Alfredo Cristiani, entonces presidente del
país durante la firma de los Acuerdos. En una entrevista a El Faro en 2007,
Cristiani declaró que se apropió del acta ya que “dudaba de la capacidad de
custodia del Estado”, lo curioso es que su partido fue quien estuvo
en el poder desde la firma de los Acuerdos hasta el 2009 con la llegada de la
alianza Funes – FMLN al gobierno.
Por el otro lado el acta que le pertenece al FMLN se encuentra curiosamente
en el archivo de la familia de Schafik Hándal, esto es una apropiación personal
de un documento histórico al igual que Cristiani, el acta le pertenece al
Frente como fuerza representativa del pueblo salvadoreño que era, hoy convertido
en partido político; pero esto es algo que le corresponde a la misma militancia
del FMLN de exigir. Sin duda es plausible
que Secretaría de Cultura declare el documento como bien cultural de El
Salvador, algo que debió de haberse hecho desde hace mucho tiempo.
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martes, 28 de octubre de 2014
Preguntas de un niño de 5 años en 1993
Mi papá tenía la costumbre de anotar las ocurrencias que, nosotros decíamos o hacíamos, las anotaba en sus agendas, incluso en la parte trasera de los libros o le decía a alguien que las escribiera. Hace unos días, mi papá entre papeles viejos se encontró una pequeña tarjeta para el día de las madres, que mi papá usó (unos meses después) para escribir esas "ocurrencias" de niño. También hay un par de casettes por ahí que espero que aún funcionen con "entrevistas" donde se mezcla la geopolítica, los muñequitos y el kínder, o sea pláticas que cualquier niño tiene. Me encantó leer la tarjeta, y regresar a esos años, solo transcribo que más me llamaron la atención.
-Papi, ¿Cuántos psicópatas hay en el mundo?
(...) -Abuelita (en tiempo de guerra Herberth tenía tres años), dígale a ése helicóptero que se retire (el helicóptero sobrevolaba las casas), Herberth lloraba porque el aparato hacía (ilegible) ruido y era de guerra, Abuelita le dijo que no temiera que ahí viene Santa Claus.- Mentiras, porque no estamos en tiempo de Navidad.
Cuando se firmaron los acuerdos ya tenía cuatro.
-
No me gusta cuando las maestras de kinder escriben por los niños que todavía no saben escribir.
-Papi, ¿Cuántos psicópatas hay en el mundo?
(...) -Abuelita (en tiempo de guerra Herberth tenía tres años), dígale a ése helicóptero que se retire (el helicóptero sobrevolaba las casas), Herberth lloraba porque el aparato hacía (ilegible) ruido y era de guerra, Abuelita le dijo que no temiera que ahí viene Santa Claus.- Mentiras, porque no estamos en tiempo de Navidad.
Cuando se firmaron los acuerdos ya tenía cuatro.
-
-¿Quisieras ser juez o policía? -No porque es muy peligroso (se pasa la mano por el cuello indicando que se puede perder la cabeza).
-¡Herberth levántese que se tiene que ir al kínder! -Yo no, porque ahí no me enseñan nada para ser médico.
No me gusta cuando las maestras de kinder escriben por los niños que todavía no saben escribir.
Creo que los niños de hoy al menos ya no escuchan los helicópteros tan seguido, pero seguro tendrán otros traumas generacionales que deben de ser superados, yo casi no recordaba sobre el miedo a los helicópteros pero ahí estuvo. Hay cosas que recuerdo como la noticia del coche bomba en el edificio de SISA, y la transmisión en vivo de la muerte de un ex-patrullero durante una manifestación no sé cómo pudieron pasarlo por tele, y muchas otras imágenes que quedan en la memoria.
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