domingo, 15 de marzo de 2020

Cuarentena

La suspensión de clases hizo  que tomara la decisión de comprar una minilaptop Lenovo, pequeña y barata, pero necesaria en estos momentos de emergencia, la desktop lleva meses sin funcionar adecuadamente. Lo bueno es que he reactivado este medio, claro, sobre todo durante estos momentos de cuarentena nacional, en que escribir y leer es imprescindible  más que pasar en Twitter y las redes sociales que nada más reflejan la histeria colectiva, la improvisación y el oportunismo del gobierno.

Hace una semana tuve una molestia en la garganta, con algunos síntomas como la tos, estornudo, excepto fiebre, de esa situación solo he tenido un ligero dolor de articulaciones y a veces una extraña sensación al respirar. Si fue Coronavirus no lo sé, tampoco lo sabré, nada más fue algo ligero que ha pasado sin la necesidad de ir al doctor. Es imposible saberlo, no hay casos en el país aunque los rumores de la gente dicen que ya ha entrado y que no lo han informado oficialmente, por otro lado algunos epidemiólogos y Ángela Merkel dicen que le daría al 60% ó 70% de la población y que a cada persona tendría síntomas diferentes.

En fin, hay que tomar las medidas para no infectar a otros, así como estar pendientes del gobierno que no pierde la oportunidad para sacar  su lado autoritario y antidemocrático, pero ese es otro tema para otro post, que espero abordarlo en otra ocasión.




martes, 10 de marzo de 2020

Poema

 El inicio del silencio

I

La luz nació de tus parpados
y se reprodujo al llegar al mar de tus sueños
sueños que olvidarás a la mañana siguiente
No importa 
porque seguirás soñando con mares que no existieron nunca
con un mundo mejor que el mundo de tus manos

II

Cómo decirle a dios de que existes
Cómo le inventamos un cuento para encontrarte una causa
Cómo contarle de una vez por todas 
que has estado ahí desde siempre

Dios se mira al espejo 
y al otro lado está una niña que llora
que tiembla
grita y canta la misma canción todas las noches

Nos abruma el sol
que hemos quedado ciegos
Nos abruma el frío
que  hemos quedado desnudos
Diáfanos
como una melodía que se pierde entre la niebla

¿Qué haremos ahora?
Hablar de planetas lejanos
De la gente que odia sonreír
De los animales que hoy morirán
De que el mundo será otro el día de mañana
De lo mucho que amas la lluvia
De soñar cómo será el mundo después de nosotros

De las sombras en el país de la muerte

domingo, 27 de octubre de 2019

32

El martes pasado cumplí 32 años, había olvidado la tradición de escribir una entrada en el blog como lo he hecho en cada cumpleaños y de lo poco frecuente que actualizo el blog. Cada año he escrito algo alusivo a cómo ha ido la vida o algún aprendizaje que un nuevo año me ha dado. 
Y pues, creo que hay cosas por las cuales debo de estar agradecido, y otras de las que uno debe de aceptar, una de ellas es el poco tiempo que me queda para leer y escribir. He escrito últimamente cuentos, esto ha sido debido a algunos proyectos que han aparecido y que espero que  salgan a luz. 

Desde mediados de este año he estado leyendo 12 Reglas para vivir del polémico (depende de quién lo lea) Jordan Peterson, de quien espero hablar en alguna ocasión por este medio, no he podido terminar el libro por momentos también se poner un poco denso en cuestión de conceptos y "mindblows", pero mi tardanza se debe a mi falta de tiempo más que todo. El punto es que quiero dejar en este post un fragmento de la regla 5 "No permitas que tus hijos hagan cosas que detestes". Ya sé, puede sonar a libro de autoayuda, pero creo que vale la pena leerlo, no es un libro de autoayuda "buenista". 

Después de todo la violencia no es ningún misterio, sí lo es la paz. La violencia es la opción por defecto, porque resulta fácil. Lo difícil es la paz, que se aprende, se inculca, se gana. A  menudo  las personas compreden las cuestiones fisiológicas justo al revés. ¿Por qué la gente  toma drogas? No es ningún misterio, mientras que sí lo es, por el contrario, por qué no las toman todo el tiempo. ¿Por qué la gente sufre de ansiedad? Tampoco es ningún misterio. El misterio es cómo conseguimos  estar tranquilos en algún momento.  Somos frágiles y mortales. Hay millones de cosas que pueden salir mal de millones de formas distintas.  Tendríamos que estar paralizados por el pánico, pero no lo estamos.

A esto se me viene a la mente este poema de César Vallejo: 

    XVI

Tengo fe en ser fuerte.
Dame, aire manco, dame ir
galoneándome de ceros a la izquierda.
Y tú, sueño, dame tu diamante implacable,
tu tiempo de deshora.


      Tengo fe en ser fuerte.
Por allí avanza cóncava mujer,
cantidad incolora, cuya
gracia se cierra donde me abro.


      Al aire, fray pasado. Cangrejos, zote!
Avístase la verde bandera presidencial,
arriando las seis banderas restantes,
todas las colgaduras de la vuelta.


      Tengo fe en que soy,
y en que he sido menos.

      Ea! Buen primero!

domingo, 17 de febrero de 2019

Historias de viaje: Dublín

Viajar me trae un estrés que disfruto de una manera extraña, excepto cuando hay que pasar seguridad en los aeropuertos, y por suerte fui seleccionado para una segunda inspección en el aeropuerto de Dublín donde el gobierno de Estados Unidos tiene una oficina de TSA, así uno no tiene que pasar por migración en Estados Unidos. Al final el único inconveniente en el regreso fue que mi maleta no apareció en la banda de equipaje, y tuve que ir a traerla al Aeropuerto de El Salvador algunos días más tarde.

Los inconvenientes se convierten en experiencias recordables y algunas hasta gratas, como por ejemplo perderme por un par de horas bajo el frío y la lluvia de la noche dublinesa, que sumado al jet lag tuve una ligera gripe por unos días en el regreso, nada que no se quite con buen descanso. 

Escribir sobre todo el viaje tardaría varios post, quizás los haga, dependerá de mi tiempo libre que es escaso, hoy sábado he tenido el tiempo suficiente. Pero por hoy subiré algunas, de Dublín, donde pasé un día  y pasé la noche, y por desgracia no hacía el mejor clima. Llegué a Dublín debido a que hacía una larga escala ahí en mi viaje de regreso. Por el intenso viento la gente caminaba e al autobús con prisa al tranvía, no se detenía mucho, y parecía de mal humor, y no los culpo, estar a tres grados con ventisca y lluvia no es motivo suficiente para estar contento. 

Comienzo por el final, después de Dublín estuve casi siete horas en Newark donde no pude salir por lo cargado de las maletas y por el frío de -8 que hacía, y estaba bien cansado, luego de Newark estuve seis horas esperando en la Ciudad de Guatemala el bus de regreso a San Salvador, toda una aventura.



Catedral de San Patricio de Dublín.
 El ayutamiento o City Hall como le quiera llamar. 
Catedral de la Santísima Trinidad de Irlanda.
Tuve la suerte de quedarme en un hostal en la zona de Temple Bar que tiene una amplia variedad de bares, como este un irish bar en Irlanda.


El río Liffey, que tiene cierta tonalidad verdosa, no sé si siempre es así. 

El Hard Rock Café de Dublín, pues...


Este es el Whiskey del célebre Connor MacGregor, un artista marcial mixto irlandés que se le da mejor las peleas que el whiskey, MacGregor es striker es decir su fuerte es el boxeo estilo libre y la diversidad de su pateo. Podemos decir que su whiskey es tan malo como defensa de mataleón, tomemos en cuenta que las tres derrotas de MacGregor han sido por la vía de ésta técnica de sometimiento. 


No sé si la vida me alcance para regresar a Irlanda, ir al Museo de los Escritores, entrar al Castillo de Dublín o a la Biblioteca del Trinity College, así como a otros lugares donde siempre quise estar más tiempo, regresar no es lo mismo que la primera vez por la gente con la que fui,  por el momento he podido regresar a San Francisco donde tengo amigos y familiares. Pero el mundo es grande, y también otros lugares por recorrer. Sólo espero ir con mi madre a un destino más cercano para el próximo viaje, ella se lo merece. 

martes, 18 de diciembre de 2018

Los Hijos de Zinc

El libro está compuesto por los  testimonios de sobrevivientes, madres y esposas de combatientes en los frentes de guerra del Ejército Soviético durante el conflicto Afgano-Soviético desde la intervención en 1979 hasta la retirada de tropas en 1989. Cada relato ofrece una perspectiva distinta pero algunos con puntos en común como la ingenuidad antes de ingresar al Ejército, la idealización de la guerra como "acto heroico" por la defensa de los ideales soviéticos y a su vez ser parte del deber "internacionalista" en defensa de un aliado estratégico para la Unión Soviética. 

La crisis surge en el momento del desencanto, común en la mayoría de relatos, al desmoronarse los ideales dan paso a la supervivencia misma ante la guerra y los vejámenes de sus mismos compañeros, al verse solos y peleando una guerra que les es ajena, pero mucho más frustrarte es el rechazo de la propia sociedad soviética e incluso seres queridos al darse cuenta con la llegada de la Gorbachov y la Glásnot de los abusos y violaciones que su propio ejército realizó en territorio afgano. Los veteranos de guerra era incluso tachados de "fascistas", y eran rechazados hasta por sus propias parejas.

¡A la mierda esta vida! ¡Esa guerra! Mi mujer me dijo: ¡Eres un fascista! y se llevó a nuestra hija. (...) No entiendo nada sobre el amor , a mí la mujer es más incomprensible que la guerra. No hay nada más terrible que el amor...
Soldado, tanquista

Pienso en la soledad más profunda, el abandono de todo,  de sus familias, sus amigos, sus relaciones,   regresar de la guerra con múltiples traumas emocionales y  físicos, luego ver desmoronarse la razón de su defensa, de su Patria, algo imaginario como lo menciona uno de los sobrevivientes que sentían "algo grande estaba detrás de ellos protegiéndolos aunque al final recibieran bajas en los combates" en clara referencia al peso histórico y el "soporte emocional" de ser parte del Ejército de la URSS, es decir el soporte emocional que se siente parte de un Estado paternalista.


El libro tiene un gran problema que es el mismo que tienen los libros de relatos fuertes y con una gran carga emocional, y surge cuando apenas hay respiro, es decir modulación,  es por esto que muchas de las magníficas frases e historias se pierden, hay un  punto donde el lector después de leer cada  intenta sentir empatía  por un historia desgarradora, y podría llegar a insensibilizar al lector, o al menos eso me sucedió a mí.

No logro quitarme de encima la sensación de que la guerra es fruto de la naturaleza masculina, de la que en muchos aspectos me siento muy alejada. Aunque es cierto que la cotidianidad de la guerra es grandiosa. Apollinaire veía belleza en ella.
De las libretas de notas (en la guerra), Alexievich. 

Analizar las causas de la decisión de Breznev, su estado mental y contexto geopolítico sería extenso, pero en este caso Alexiévich generaliza la guerra como un  rasgo perteneciente a lo masculino. Si bien es cierto hay diferencias en las manifestaciones de agresión entre los hombres y mujeres (hombres tienen a ser más agresivos físicamente, mientras la agresión femenina generalmente verbal o psicológica),  pero la guerra parece algo más bien parte de la naturaleza humana, aseverar eso sería invisibilizar la participación de las mujeres en conflictos armados a lo largo de la historia. 

miércoles, 24 de octubre de 2018

Otras fotos

El centro del universo, un punto en medio del bosque donde se reúnen grupos New Age.
No es el Centro, es cerca del Parque MacArthur.


El bosque, San Gerónimo,


Ca.

31

Ayer fue mi cumpleaños número 31, y como es costumbre escribo en este cuaderno en ese día o los días cercanos. A medida que la adultez emergente deja de ser emergente,  el pensamiento posformal y el reflexivo deberían de primar en la toma de decisiones, esto nos dice Jean Piaget, sin embargo, las teorías retrospectivas como las psicoanalíticas nos enseñan cómo la infancia temprana nos sigue marcando más o tanto como la adolescencia, uno se repara en el camino, pero hay puntos que uno logra entender si mira hasta atrás. 

Que es un poco nueva, cuando estaba en el colegio no se mencionaba, me refiero a la resiliencia (incluso me aparece el corrector de blogger), que es la capacidad de superar experiencias traumáticas y difíciles, también la capacidad de adaptación a situaciones adversas; escuchaba esta palabra y la relacionaba con los libros baratos de autoayuda que te dicen qué hacer y fórmulas mágicas para alcanzar el éxito. Pero estudiando un poco esta actitud, uno entiende la necesidad de la fortaleza del espíritu y mental, pero esto solo viene desde la tormenta y la crisis misma,  en fin self awareness. 

Kill your ego. El ego es un cáncer, silencioso, y ensombrece hasta la vida de quienes te rodean, te ciega y empobrece las relaciones interpersonales, y todo es una bomba de jabón como diría Escobar Velado en su poema Vida, pasión y muerte del Antihombre. 

Hasta aquí con los pensamientos motivacionales de octubre en razón de mi aniversario en este paso por La Tierra, en esta dimensión, efímera, y eso la debe de hacer interesante. 


Dejo esta fotografía de mis inicios en la vida, de 1989.


lunes, 23 de julio de 2018

Fragmento de Visión en Primavera

"Pero eres joven, Pierrot;
no sabes que somos almas prisioneras entre una noche y otra noche
que ahí, solos, somos peregrinos sin voz;
como tú, una vez fuimos tan arrogantes de juventud,
ahora, estamos dispersos, nuestros sueños se han marchitado."

Visión en Primavera, William Faulkner.