Como se imaginarán, a mi no me gustan las etiquetas, no trabajo para eso; sólo soy alguien que trata de alcanzar sus objetivos y le gusta lo que hace (no todas). Pero no puedo dudar de que mi entrenamiento es de alto rendimiento, que de debo de cuidar mi dieta (cuando se puede) cuando se aproxima algún torneo, pelea o campeonato. Por eso siento que puedo hablar de esto, de ser deportista y llevar este "estilo de vida".
Si para los atletas federados puede ser difícil no se diga cuando no hay apoyo gubernamental o reconocimiento institucional. Desde algo como permisos para los estudios y trabajo para poder ir a las competencias, implementos, suplementos nutricionales y otras tantas cosas que harían la vida más sencilla.
Pero un deportista en nuestro país tiene que trabajar para pagarse sus estudios y, si le queda tiempo entrenar para representar al país que le ha dado la espalda y que no le apoya porque no le interesa, y eso pasa por diversos motivos siendo la excusa más común que no hay dinero.Lo otro que sucede es que cuando el deportista tiene éxito, pues ahí llega el "apoyo", todos quieren salir en la fotografía y sacar provecho que al fin y al cabo suele ser efímero.
El otro fin de semana estaré por Managua representando a mi país en el Campeonato Panamericano de Sambo, pagándome el boleto, suplementos y sin ningún distintivo que diga ESA. Así toca, por mi parte creo que uno tiene que seguir haciendo lo que le apasiona y esos son parte de los obstáculos sí, pero de alguna manera hasta está acostumbrado a estar así "sin apoyo".
domingo, 30 de agosto de 2015
viernes, 24 de julio de 2015
Bachata en Fukuoka
La semana parecía iniciar mal, pero no fue tan pesada, bueno lo de siempre. La siguiente será más pesada porque volveré a levantarme temprano para entrenar a las 5 de la mañana, a doble turno. Además inicio el ciclo mañana, con pocas materias pero no he visto Estadística en muchos años, suficiente. Pero esta es una de las canciones que me ha acompañado esta semana, al menos en mi mente.
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Días Magnéticos,
Telúrica y Magnética
lunes, 20 de julio de 2015
Hierro y Abril
En primer año de bachillerato conocí a Alberto Quiñonez, hace once años, pronto serán más, a medida que este post quede en el pasado. No recuerdo cómo fue que hablamos y eso porque los dos éramos muchachos muy callados, pero rápido compaginamos como piezas sueltas, muchachos que buscaban respuestas y conocimiento en un ambiente quizás hostil, un colegio evangélico. A pesar de eso, tuvimos un buen maestro, aunque era cristiano, el profe Miguel Villarreal -o mejor conocido como "Shinola"- de Ciencias Sociales, supo enseñarnos sobre la conciencia social, filosofía, historia y esas discusiones sobre realidad nacional que se hacían eternas.
Asistimos al incipiente taller literario del colegio, que más parecían clases de repaso, pero la maestra de Lenguaje se esmeraba a pesar de sus limitantes y lecturas (eso sí, sabía mucho de gramática). Supimos que ese lugar no era para nosotros, demasiado bonito, demasiado con buenas intenciones de "fomentar la lectura comprensiva" y otros intentos.
Por un choque de sucesos, unos meses después nos encontramos en La Casa del Escritor, discutiendo textos, tomando Coca de dieta y compartiendo con los compañeros y Rafa quien escribió esto en su blog sobre los "poetas niños". Quiñonez sólo permaneció cerca de año mientras terminó su poemario, y lo hizo, luego desapareció muy a su estilo de estar ausente y es algo que no se le quita pues tengo ya algunos años de no verlo.
El sábado pasado pude comprar su libro Hierro y Abril, que fue electo ganador el año pasado del Premio Ipso Facto de la editorial Equizzero. Ya no se trata de aquellos textos donde uno podía sentir al César Vallejo de Trilce y Poemas Humanos, lo sigue estando pero menos presente, y siempre tiene ritmo de San Juan de la Cruz, pero no deja esos versos fuertes, crudos y metálicos que siempre le han caracterizado. Ojalá éste libro se el primero de muchos.
Dejo uno de los poemas de libro.
Tus labios quemaron a la muerte en la ceniza quemada de mis hambres
pero tu cuerpo de luz recién nacida entre las manos de Dios creó la sombra.
Ahora es innecesario herirse.
Golpear infantilmente la puerta de las desgracias.
No hay tragedia,
sólo la contradicción que nos salva de lo que somos.
Asistimos al incipiente taller literario del colegio, que más parecían clases de repaso, pero la maestra de Lenguaje se esmeraba a pesar de sus limitantes y lecturas (eso sí, sabía mucho de gramática). Supimos que ese lugar no era para nosotros, demasiado bonito, demasiado con buenas intenciones de "fomentar la lectura comprensiva" y otros intentos.
Por un choque de sucesos, unos meses después nos encontramos en La Casa del Escritor, discutiendo textos, tomando Coca de dieta y compartiendo con los compañeros y Rafa quien escribió esto en su blog sobre los "poetas niños". Quiñonez sólo permaneció cerca de año mientras terminó su poemario, y lo hizo, luego desapareció muy a su estilo de estar ausente y es algo que no se le quita pues tengo ya algunos años de no verlo.
El sábado pasado pude comprar su libro Hierro y Abril, que fue electo ganador el año pasado del Premio Ipso Facto de la editorial Equizzero. Ya no se trata de aquellos textos donde uno podía sentir al César Vallejo de Trilce y Poemas Humanos, lo sigue estando pero menos presente, y siempre tiene ritmo de San Juan de la Cruz, pero no deja esos versos fuertes, crudos y metálicos que siempre le han caracterizado. Ojalá éste libro se el primero de muchos.
Dejo uno de los poemas de libro.
Tus labios quemaron a la muerte en la ceniza quemada de mis hambres
pero tu cuerpo de luz recién nacida entre las manos de Dios creó la sombra.
Ahora es innecesario herirse.
Golpear infantilmente la puerta de las desgracias.
No hay tragedia,
sólo la contradicción que nos salva de lo que somos.
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Aquellos diciembres,
La Casa del Escritor,
Poesía
lunes, 13 de julio de 2015
Primera lectura del Taller
Ayer fue un buen día, tuvimos la primera actividad fuera de la Universidad como taller. Con poco público pero sin duda en confianza, comenzamos con una serie de encuentros con escritores. En este caso con Gabriel Quintanilla, ganador del premio Ipso Facto de la editorial Equizzero quién leyó poemas de su libro Letargo de Caricias y contestó mis preguntas y las de varios asistentes al evento que se realizó en el Café la "T" de la Colonia San Luis. Además, los muchachos se estrenaron, fue su primer recital y leyeron algunos de sus poemas, al escucharles sentí una evolución que es progresiva y debe de darse a su tiempo. Sin duda hay que trabajar más, y seguir porque esto apenas empieza.
Con Gabriel Quintanilla quien contó de su experiencia en el Taller La Fragua,
no lo conocía personalmente pero el libro hay que leerlo tiene cosas muy interesantes.
Las palabras del lic. Pleitez.

Y la lectura de con los muchachos, ahí nos hacen falta un par de integrantes más.
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Poesía,
Taller UFG
Historias de autobús
Cuando se subió un señor regordete al bus lo noté nervioso, algo perturbado, se sentó detrás de mí y siempre tenía posición como que iba a pararse. Es demasiado gordo como para ser ladrón, a menos que tenga compañía atrás pensé un momento, luego le pregunta por la hora a una anciana del asiento derecho, -éste va a asaltar- pensé medio broma.
De repente el señor regordete con una de vendedor empieza a sacar algo, y dice que él no es vendedor, y dice "somos más de diez personas en éste autobús", ya nos pusieron pensé, pero el discurso sigue "de los que espero que todos hayan pasado unas fiestas con su familia".
Resulta que enseña recetas, dice que la noticia salió en Cuatro Visión. Su hija está en el Hospital Benjamín Bloom, fue secuestrada y le fue extraído un riñón por esa banda. Según cuenta, la niña fue víctima de traficantes de órganos, y su riñon sirvió para una niña rica hija de un diputado o persona muy influyente de Guatemala. De las frases que recuerdo fue una muy fuerte, "Nosotros los pobres somos los repuestos para que la gente rica viva". La historia parece sacada de una película, seguro dejó a muchos en el bus perplejos porque lo decía quejándose y con voz entrecortada algo que no pasa con los que inventan sus historias.
Esa historia sucedió en Enero, y hoy me sucedió otra situación en el bus de regreso. No pude dejar de escuchar al señor de al lado mientras hablaba por celular, en algún momento me costó concentrarme en el libro que ando leyendo, Ana sonríe de Denise. El señor contó en las dos llamadas que se le murió su hija de doce años atropellada por su vecino quien conducía ebrio y quien ya está capturado. Las dos llamadas que recibió en el trascurso del recorrido fueron muy parecidas, le explicaba que Medicina Legal de San Salvador estaba saturado y por eso tuvieron que trasladar el cuerpo a Medicina Legal de Santa Tecla para realizarle la autopsia. En una de las llamadas mencionó sólo tenía veinte centavos, que había venido desde La Unión y que el director de la escuela le iba a dar el ataúd. El señor se quedaba en la parada después de la mía pero se paró antes, le dí un dólar le dije que lo sentía y que el dólar le serviría de algo. Él sólo dijo gracias, pero con la cabeza pensando en su hija como ausente.
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San Salvador,
Telúrica y sangrienta
martes, 7 de julio de 2015
Conversatorio del Taller
El sábado próximo tendremos la primera actividad del taller fuera de la universidad, se trata de un conversatorio con Gabriel Quintanilla ganador del premio Ipso Facto de la editorial Equizzero, quien no conozco pero estará acompañándonos para compartir textos, experiencias y en fin una tarde en el Café La "T". Coincide con el inicio del Festival de Poesía Amanda Libertad que se inaugura en el mismo lugar pero un poco más tarde.
Espero que el taller crezca en éste ciclo que viene, y hay que salir del claustruo de a poquitos. Espero que se vengan más cosas, este proyecto apenas comienza y pues hay que seguir.
Espero que el taller crezca en éste ciclo que viene, y hay que salir del claustruo de a poquitos. Espero que se vengan más cosas, este proyecto apenas comienza y pues hay que seguir.
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Taller UFG
lunes, 22 de junio de 2015
No hacer nada
Hace algunos viernes, en el taller literario (que aún no tiene nombre oficial) compartí un texto de Ernest Hemingway, Los Asesinos, un cuento que trata de dos sicarios que se toman un restaurante en lo que esperan a un comensal que nunca llega, los sicarios se van del restaurante pero los empleados quedaron en avisarle a Oleg Andreson, un viejo boxeador que posiblemente por deudas sea buscado.
Es un texto, definitivamente violento pero no explícito, en ningún momento se menciona que los sicarios están armados, pero se sobreentiende cuando los empleados son llevados a la cocina, a excepción de Nick. Lo interesante es la creación de la tensión y de los personajes a través de los diálogos sencillos.
El texto me recuerda, claro, en distinto ambiente, al comienzo de El Extranjero de Camus, aunque sean maneras distintas de narrar pero sí, la sensación de no hacer nada es casi la misma. Meursault , peros son maneras que de no hacer nada, ante algo que está por suceder o ya sucedió, la reacción de Meursault es más impactante por tratarse de su madre y el posterior asesinato de un árabe. Por otro lado Los Asesinos muestra una cierta intención en cambiar el destino del amenazado, quizás un intento más por compasión al avisarle a Oleg que lo están buscando para matarlo, pero la conclusión sigue siendo "no se puede hacer nada". Ambas muertes o reacciones en El Extranjero y Los Asesinos son inminentes en una y en otra irremediable, al curso de la historia o sucesos de la vida a los que tiene un curso que es casi sino inevitable.
Es un texto, definitivamente violento pero no explícito, en ningún momento se menciona que los sicarios están armados, pero se sobreentiende cuando los empleados son llevados a la cocina, a excepción de Nick. Lo interesante es la creación de la tensión y de los personajes a través de los diálogos sencillos.
El texto me recuerda, claro, en distinto ambiente, al comienzo de El Extranjero de Camus, aunque sean maneras distintas de narrar pero sí, la sensación de no hacer nada es casi la misma. Meursault , peros son maneras que de no hacer nada, ante algo que está por suceder o ya sucedió, la reacción de Meursault es más impactante por tratarse de su madre y el posterior asesinato de un árabe. Por otro lado Los Asesinos muestra una cierta intención en cambiar el destino del amenazado, quizás un intento más por compasión al avisarle a Oleg que lo están buscando para matarlo, pero la conclusión sigue siendo "no se puede hacer nada". Ambas muertes o reacciones en El Extranjero y Los Asesinos son inminentes en una y en otra irremediable, al curso de la historia o sucesos de la vida a los que tiene un curso que es casi sino inevitable.
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Yo que tan sólo he nacido solamente
lunes, 27 de abril de 2015
Dos meses del Taller y un pequeño homenaje
Ya van dos meses del proyecto del taller en la UFG, casi tres; y creo que ha sido uno de los retos más grandes que he tenido. Al inicio todo era una incógnita y tenía muchas más dudas, no conocía a nadie que escribiera, hice algunas invitaciones y se me acercó gente que les había llamado la atención pero al final no lo suficiente como para recordar en llegar todos los viernes al local donde se imparte el taller. Y así comenzó, un viernes 13 de febrero con trece o catorce participantes, ninguno de las clases que invité; pero ahí están, es lo que importa. Para la primera sesión tenía demasiadas ideas; bueno, error de primerizo de querer explicarlo todo de una sola vez, pero poco a poco fui entendiendo las pausas, la distribución de las actividades en menos de dos horas, aunque en la mayoría de sesiones nos ha hecho falta tiempo.
Hay muchas cosas que quiero hacer, pero he entendido que todo tiene su tiempo. Una de las actividades que disfruté fue escuchar con ellos el disco de poesía leída por sus autores que sacó la DPI para la Revista Cultura N°94 en el 2006, 47 Poetas nacidos entre 1899 y 1987 (aunque realmente es 1988, la última es Nataly Castillo quien nació a inicios del 88) del proyecto de la Casa del Escritor, Sólo la voz. Hace un par de viernes, Mario Zetino llegó a dar un pequeño taller sobre Métrica, aunque tuvo que irse temprano porque iban a cerrar la frontera con la hermana República de Santa Ana.
El viernes pasado, quise leer algo de Rafa, a manera de pequeño homenaje pues ya son cuatro años sin su presencia física, y qué mejor homenaje que leer sus textos. Además de leer su traducción de El Sepelio de los muertos de T. S. Eliot, leí un poema sin título, que es uno de mis favoritos de Rafael; también leí un fragmento de Instrucciones para vivir sin piel, la parte en verso. Y a los muchachos les encantaron tanto T.S Eliot como los textos de Rafael, estoy seguro que buscarán sus libros y textos.
Ahí vamos, haciendo poco ruido pero ahí vamos. Después de unos meses hay nuevos retos por las necesidades propias de los talleristas, hay algunos que tienen más orientación a la narrativa, otros en cambio, prefieren contar las cosas a través de la poesía. Pero el grupo se ha mantenido constante (a excepción de algunas ausencias, cosa que es normal), atento, con ganas de aprender, y eso me alegra, además me ha mantenido más ocupado que de costumbre, sin sumarle algunas noches de insomnio.
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